En un reducido espacio, crearon un edificio amigable con la naturaleza. (Gentileza)
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El arquitecto paraguayo José Cubilla ganó recientemente el Premio Panamericano Vivienda Multifamiliar en la Bienal de Arquitectura de Quito 2022 por su trabajo Edificio Valois. La obra está ubicada en el barrio Las Mercedes de Asunción.

José Cubilla (Foto: Federico Cairoli).

«Siempre es una satisfacción y una muy linda sorpresa. El Premio se celebra en conjunto con los que apostaron por la inversión, con los maestros, con los que construyeron y con el grupo de gabinete, que estuvo detrás de todos los detalles. Es un premio de la Bienal Panamericana de Arquitectura, una de las más antiguas que hay», dijo Cubilla a Ciencia del Sur.

La convocatoria la hace la organización a nivel internacional, pero con cada coordinación local. En Paraguay está a cargo la arquitecta Paola Moure, y pueden presentarse diferentes trabajos, desde proyectos de viviendas, edificios, intervenciones urbanas y hasta publicaciones.

El edificio Valois es un vivienda colectiva, departamentos que se alquilan, y el objetivo original fue insertarse de forma silenciosa en el barrio Las Mercedes, que está en un proceso de transformación y densificación. Los otros galardonados por el proyecto fueron Dahiana Nuñez, Mauricio Rojas Barrail, Camila Caffarena y Jorge Noreña.

En enero de 2022, Cubilla fue uno de los ganadores del Premio Global de Arquitectura Sostenible 2021. Por primera vez, tres paraguayos recibieron este reconocimiento patrocinado por la UNESCO.

José Cubilla, arquitecto del Valois, ya ganó otros premios internacionales (Foto: José Cubilla).

«Queríamos implementar el sistema de tierra compactada o tapial —que se lo ve como rural o milenario— como una posibilidad urbana y actual, y proponer con este diseño nuevas posibilidades de habitar, comprendiendo las complejidades clilmáticas y atendiendo las características socioculturales pertinentes, donde se reconozcan la importancia y participación de los artesanos que manejan la técnica», aseguró el galardonado.

También se intentó generar el menor impacto posible en un barrio tradicional de Asunción, ya que por la construcción, son edificios que no calientan todo el barrio y, por el contrario, instalan una malla verde para dar oxígeno al entorno.

Una ciudad para invertir y no para vivir

De hecho, Cubilla resume su filosofía arquitectónica en «tierra, oxígeno y conexión urbana». Lamenta la situación de la capital.

«En Asunción hay un boom de la construcción. Existen buenísimos proyectos arquitectónicos, pero siempre miramos para afuera. Existen buenísimos nuevos arquitectos, pero, al parecer, deseamos ser un pedazo de Miami o de Dubái, que tienen otro clima y otras tecnologías. Estamos perdiendo la mirada y la belleza que tenemos aquí, con nuestra materialidad a nuestra disposición o formas de poder entender un sitio clima y cultura, que se aporte desde aquí para afuera», señaló.

Asegura que hace falta aportar algo nuevo desde la investigación académica arquitectónica, ya aque se repiten fórmulas que muchas veces no emocionan ni funcionan y que generan impactos negativos. «Los edificios, aunque sean privados, siempre tienen un impacto público. Y allí es donde estamos perdiendo el respeto a una ciudad y un territorio», manifestó.

La obra se encuentra en el barrio Las Mercedes (Foto: José Cubilla).

«Generamos una ciudad ideal para invertir pero no para vivir. Es paradójico. Se desarrollan grandes edificios y no existe infraestructura que aguante esos impactos en Asunción. Nos falta esa reflexión. Hacemos infraestructura, como los viaductos, con una total falta de sentido común, allí donde se genera oxígeno, como el Jardín Botánico. Construimos rutas sin tener todos los aspectos que se deberían analizar», puntualizó.

Asegura que «con los edificios igual: desarmamos todo un bosque para armar un barrio cerrado. O para construir un edificio sacamos 9 lapachos de más de 100 años y así se crea un barrio más caliente. Nos falta ordenar la casa», dijo el arquitecto.

Lo más paradójico que ve son las vacaciones de los ciudadanos que van a otros países y allí sí caminan o utilizan bicicletas pero al llegar a Asunción cambian de nuevo.

La arquitectura del edificio fue recientemente premiada en Quito (Foto: José Cubilla).

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Equipo periodístico y científico de Ciencia del Sur

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