Por qué debemos proteger Áreas Claves para la Conservación de la Biodiversidad

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Áreas para la Conservación de la Biodiversidad
Paraguay tiene los genes de la Stevia, pero ha perdido la posibilidad de conservarla en su sitio original. (Wikicommons)
5 min. de lectura

 

Recientemente apareció en Biodiversity Conservation (19 de diciembre de 2017) una nota editorial en la que mis colegas y yo buscamos aclarar ciertos aspectos de las Áreas Claves para la Conservación de la Biodiversidad y la Alianza para las KBA y su programa.

KBA es la sigla en inglés de Área Clave para la Biodiversidad (Key Biodiversity Area). Desde su lanzamiento en 2016 en el Congreso Mundial de Conservación celebrado en Hawaii, las 11 organizaciones más grandes del mundo acordaron llevar adelante este programa y crearon la Alianza para las KBA y posteriormente se creó la Comunidad Global de las KBA. Esta comunidad tiene representantes o presidentes y tengo el honor de representar al continente americano o a las Américas en esta alianza.

Este miércoles pasado informábamos a través de la Red de Amigos de Guyra que la Comunidad KBA acababa de reclutar al Dr. Andrew Plumptre como el Primer Encargado del Secretariado de KBA.

Luego de un minucioso proceso de selección, Andy emergió como el candidato más favorable y ha aceptado el desafío ofertado por la Comunidad KBA. Comenzará su trabajo el 12 de marzo de 2018 y también participará del Encuentro del Comité de las KBA en Austin entre los días 17 y 19 de abril del corriente año.

Andy tiene una amplia experiencia desarrollada principalmente en África y Asia.

“Me entusiasma asumir el papel de jefe de la secretaría de KBA. Creo que la identificación y el mapeo de los sitios más importantes para la conservación de la biodiversidad en este planeta es una tarea pendiente», dijo.

«El proceso de KBA, en el que todos estamos involucrados, será la actividad más importante que emprenda la comunidad conservacionista durante los próximos 10 años, ya que guiará dónde se priorizarán las inversiones de conservación y dónde el desarrollo y la industria deberían trabajar para minimizar los impactos en la biodiversidad del planeta», explicó.

Las KBA buscan identificar esos sitos para toda la vida del planeta. Hay importantes avances para las IBAS (Áreas Importantes para la Conservación de las Aves), de las cuales en Paraguay tenemos 57 identificadas.

Sin embargo, el artículo de Biodiversity Conservation se enfocaba en otro aspecto, las plantas. La identificación, protección y monitoreo de sitios importantes para plantas debe comprender una proporción sustancial de cualquier estrategia de conservación de la biodiversidad.

Los autores del trabajo reconocen las propuestas de Darbyshire et al. (2017) de los criterios para la identificación de Áreas de Importancia para las Plantas y cómo se relacionan éstos con el estándar paraguas para la identificación de las principales áreas de biodiversidad (IUCN 2016).

Los autores aclaramos aquí tres puntos importantes planteados por Darbyshire et al. (2017).

En primer lugar, los autores se refieren al «programa de áreas clave de biodiversidad de la UICN (KBA)», cuando el Programa de Zonas Clave de Biodiversidad no está dirigido, convocado, coordinado o movilizado por un único socio de la alianza KBA, sino por una coalición de organizaciones (11 originales y 12 hasta el momento) trabajando juntas como la Asociación de KBA. Esto está codificado en un acuerdo legal firmado entre las organizaciones socias de KBA el 3 de septiembre de 2016.

En segundo lugar, la referencia de los autores a «KBA de la UICN» es similarmente incorrecta. El Estándar Global para la Identificación de Áreas Clave de Biodiversidad (UICN 2016) fue de hecho publicado por la UICN sobre la base de su aprobación por el Consejo de la UICN (Decisión C/88/25), y se desarrolló bajo el liderazgo conjunto de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN y la Comisión Mundial de Áreas Protegidas de la UICN, basada en un mandato del Congreso Mundial de la Naturaleza 2004 (WCC-2004-RES-013).

Sin embargo, al igual que con las áreas de plantas importantes, el proceso de identificación de las KBA es liderado desde el nivel nacional con una amplia participación de las partes interesadas, y la Base de Datos Mundial de las KBA es administrada por BirdLife International en nombre de la Alianza para las KBA.

En tercer lugar, la descripción de los autores del estándar KBA como un «sistema de priorización global […]» es engañoso. Las KBA se han descrito como «prioridades» inherentes para la intervención de conservación en el pasado (por ejemplo, Eken et al., 2004; Langhammer et al., 2007).

Sin embargo, una innovación importante del nuevo estándar es la definición de KBA como «sitios que contribuyen significativamente a la persistencia global de la biodiversidad» (IUCN 2016, página 16). Por lo tanto, se deben tener en cuenta datos adicionales para priorizar las intervenciones de conservación incluido el nivel de amenaza a la biodiversidad en el sitio, urgencia para la acción, costos y otros factores. Si bien el Acuerdo de Asociación de KBA establece a la KBA como una marca única y primaria, también alienta una marca secundaria apropiada, por ejemplo para identificar subconjuntos distintos de KBA. Dos buenos ejemplos actuales son las IBAs (Áreas Importantes de Aves y Biodiversidad) y los sitios de la Alianza para la Extinción Cero, que representan subconjuntos de KBA.

El trabajo de Darbyshire et al. (2017) bien podría, por lo tanto, establecer un curso positivo para el reconocimiento de las áreas importantes de las plantas como un subconjunto distinto de KBA, donde se cumplen los criterios y umbrales establecidos en el estándar KBA (IUCN 2016).

En Paraguay tenemos las 57 IBA y no tenemos identificado ningún sitio para la Alianza de Extinción Cero. El Lic. Darío Mandelburger, director general de Conservación de Biodiversidad del Paraguay, dirección nacional de la Secretaría del Ambiente (SEAM) que alberga la biodiversidad, la fauna silvestre, las áreas protegidas, entre otros, y ha acordado que es importante que Paraguay pueda avanzar hacia la identificación y conservación de las KBA.

Paraguay hizo un gran avance con las IBA. Allí tenemos más del 50% de las áreas importantes para conservación de la biodiversidad que no están conservadas en ninguno de los sitios del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas (SINASIP), lo que nos orienta sobre la importancia de hacer conservación de biodiversidad en los paisajes productivos.

Pronto estaré involucrado en la creación de capacidades para la gobernanza y la aplicación de salvaguardas  ambientales para hacer conservación de biodiversidad en paisajes productivos.

Si gran parte del territorio nacional está en manos privadas y mayormente la tierra paraguaya produce carne, productos agrícolas, granos como la soja, y agua para mantener eficientes tres represas hidroeléctricas, dos de ellas compartidas con países vecinos, es clave asegurar que los recursos naturales que permiten tener esa producción se perpetúen y no estemos maximizando beneficios para la generación actual en detrimento de las venideras. Estas son bases del desarrollo sustentable.

Las KBA en Paraguay y en todo el mundo deberían servir, como dijo el Dr. Plumptre, para guiar las inversiones de conservación y desarrollo para minimizar los impactos en la biodiversidad nacional y mundial.

Recursos biológicos vegetales genuinos, nativos, como la yerba mate, el maní, la stevia y muchos otros deberían poder estar genéticamente preservados en unidades de conservación, que además de preservar la especie en sí, mantenga una riqueza específica, su diversidad genética y el ambiente y los ecosistemas asociados a dicha especie.

Podemos y debemos conservar el germoplasma pero es clave conservar el sitio donde esta especie existe y cohabita con otras especies con las que seguramente tiene importantes interacciones ecológicas que estamos lejos de entender.

La palmera yatay poñi, jatay poñy o palmera enana o butiá enano (Butia marmorii) es una especie de Arecaceae que según los estudios de mi colega, la Lic. Irene Gauto, se encuentra en un único lugar del Paraguay. Ese sitio debería ser declarado una KBA.

La stevia o ka’a he’ẽ (Stevia rebaudiana bertoni) seguramente extinta en vida silvestre, hoy es un recurso genético del Paraguay de amplio conocimiento mundial, pero aquí en Paraguay hemos ya perdido la posibilidad de conservarla en su sitio original.

Por suerte, la yerba mate (Ilex paraguariensis), también conocida como yerba de los jesuitas o yerba del Paraguay, se encuentra conservada naturalmente en la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú, como así también existen sitios para la conservación de individuos nativos de maní (manduvi) y ají (ky’ýi).

Debemos asegurar a través de los diferentes mecanismos de precautelar la riqueza genética del Paraguay y estos son sólo unos pocos ejemplos con plantas que tienen un valor comercial y nutricional.

Sin embargo, no todo tiene que tener un valor comercial para nosotros los seres humanos. Existe un valor de existencia, algo que podemos o no apreciar, pero existe, que evolucionó y no tenemos ningún derecho de eliminarlo o hacerlo desaparecer.

Quizás nuestros hijos y descendientes puedan perdonarnos muchas cosas, pero no el haber causado la extinción de vida, destruir un ser para siempre.

 

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Columnista de biología y políticas científicas de Ciencia del Sur. Ex director ejecutivo de Guyra Paraguay. Es un reconocido biólogo y conservacionista y uno de los biólogos más productivos de Paraguay. Tiene un doctorado en ciencias biológicas por la Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina. Actualmente, es investigador PRONII del Conacyt. Recibió varios premios y reconocimientos en Paraguay y otros países.

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