
La médica Daniela Garlisi Torales, formada en Paraguay, fue seleccionada para un programa de cuatro años en la Universidad de Michigan. La residencia integra atención pediátrica, docencia, genética clínica e investigación. La científica paraguaya tiene experiencia de investigación en los Institutos Nacionales de Salud (NIH).
Su trayectoria científica en Estados Unidos se concentra en las anomalías vasculares y linfáticas, particularmente en enfermedades linfáticas complejas. Como investigadora posdoctoral en la Unidad de Malformaciones Vasculares del National Institute of Child Health and Human Development (NICHD), de los NIH, participó en trabajos sobre la anomalía linfática de conducción central. Esta es una enfermedad compleja que puede producir acumulación anormal de líquido en distintos órganos y tejidos y tiene impacto multisistémico.
En 2024 fue coautora de una revisión publicada en Journal of Clinical Investigation sobre los avances en el conocimiento de esta enfermedad, incluidos los mecanismos genéticos, las nuevas técnicas de diagnóstico y las estrategias terapéuticas.
Mientras que en 2025 fue, además, primera autora de un trabajo publicado en American Journal of Medical Genetics Part A sobre el uso de múltiples tecnologías genómicas para identificar y validar una variante genética rara, contribuyendo a orientar el diagnóstico y la atención de un paciente con una anomalía vascular.
Ahora, Garlisi fue seleccionada para realizar su residencia en el programa combinado en la Universidad de Michigan, una de las instituciones académicas y hospitalarias más reconocidas de los Estados Unidos. El logro la posiciona entre los profesionales paraguayos que accedieron a programas de formación médica de alta complejidad en centros de referencia internacional.
El camino hasta alcanzar esta meta estuvo marcado por años de formación, investigación y participación en proyectos científicos de alcance global, según nos comentó. Graduada de la Universidad del Pacifico del Paraguay, Garlisi Torales construyó una trayectoria enfocada en la investigación y liderazgo en organizaciones internacionales de estudiantes de investigación.

Luego se incorporó a los NIH, donde contribuyó a proyectos orientados a comprender mejor las bases genéticas de estas patologías y derivó en publicaciones científicas en revistas internacionales.
“Más allá del logro personal, esta oportunidad demuestra que los médicos paraguayos podemos competir y destacarse en escenarios académicos de primer nivel a nivel mundial y que realizar investigación por más pequeña que sea puede abrir muchas puertas”, aseguró a Ciencia del Sur.
Un proceso altamente competitivo
Según la médica, acceder a una residencia médica en Estados Unidos representa un desafío significativo para cualquier profesional de la salud, especialmente para los graduados internacionales. Ya que los aspirantes deben superar exigentes evaluaciones académicas, acreditar experiencia clínica y científica, y competir por un número limitado de plazas.
En el caso de los programas combinados de Pediatría y Genética Médica, la competencia es aún mayor debido a la escasa cantidad de posiciones disponibles cada año con tan solo 28 programas en el país.
“Fue un proceso largo que requirió mucha perseverancia. Hubo momentos de incertidumbre, pero siempre tuve claro que quería combinar la atención de pacientes con la investigación científica además de acercar la genética médica a la población paraguaya”, señaló Garlisi Torales.
Ciencia y medicina de precisión
La genética médica se convirtió en una de las áreas de mayor crecimiento dentro de la medicina actual. Los avances en secuenciación genética y medicina de precisión están transformando la forma en que se diagnostican y tratan numerosas enfermedades.
Para la médica paraguaya, formar parte de este proceso constituye uno de los principales desafíos de su carrera.
“En medicina de precisión, en el NIH, trabajé específicamente en malformaciones linfáticas complejas y el uso de información genética para dirigir el tratamiento médico (utilización de medicamentos con mecanismo de acción dirigido a la variante específica que causa la enfermedad); así como también en la descripción de nuevos genes como responsables de enfermedades vasculares. Ese fue mi trabajo en el NIH y ahora me encuentro en formación clínica en el área de pediatría y medicina genética”, aseguró a Ciencia del Sur.

“Mi interés en la medicina de precisión surgió al notar la necesidad de desarrollar y ampliar este campo en Paraguay, así como por el impacto que puede tener en la vida de las personas. La genética permite comprender las enfermedades desde su origen biológico y aportar información que ayude a orientar el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de los pacientes, tanto en enfermedades comunes como en enfermedades raras”, explicó la médica.
Para Garlisi, integrar ese conocimiento con la atención clínica de niños y sus familias es lo que más le apasiona de la especialidad. Paraguay todavía tiene mucho por crecer en este ámbito y una de sus metas profesionales es contribuir al desarrollo de la medicina de precisión en nuestro país.
Además de su trabajo clínico y científico, la investigadora paraguaya señala que su experiencia pueda ser de interés para estudiantes y jóvenes profesionales que buscan desarrollar una carrera vinculada a la investigación. «La ciencia abre puertas que muchas veces parecen inalcanzables. Mi mensaje para los estudiantes es que no tengan miedo de apuntar alto. Con preparación, trabajo constante y buenos mentores es posible llegar muy lejos», destacó.
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