¡Gracias! ¡Muchísimas gracias a Ciencia del Sur por este significativo reconocimiento! Este honor no solo celebra el valor del trabajo científico, sino que también me llena de orgullo recibirlo de la mano del Dr. Antonio Cubilla, un científico de gran trayectoria y fuente de inspiración para muchos investigadores.
Este reconocimiento se hace aún más especial en mi casa, el lugar que me vio nacer y crecer como investigadora, donde, junto a mi equipo, hemos logrado traer el actual Premio Nacional de Ciencia. Quiero compartir este reconocimiento con el Dr. Pablo Martínez Acosta, a quien agradezco profundamente por la confianza que ha depositado en mí y en nuestro equipo de jóvenes investigadores.
Su compromiso con la libertad académica ha sido fundamental para crear un ambiente propicio que nos permite alcanzar nuestro máximo potencial. Este reconocimiento lo comparto con usted, Dr. Martínez. ¡Gracias a la Universidad Nacional de Caaguazú! Seamos siempre esa universidad que dé respuesta, un terreno fértil para la generación de nuevos investigadores que disfruten de autonomía académica, en un entorno que fomente la investigación y el debate crítico.
Debemos permitir la libertad de explorar nuevas ideas y enfoques, dotando a nuestros investigadores, docentes y estudiantes de los recursos necesarios: laboratorios equipados, docentes de altísimo nivel que inspiren y que posean una autoridad moral ganada a través de su integridad, coherencia y ejemplo, así como una autoridad académica fundada en su conocimiento y trayectoria intelectual, sin necesidad de imponerla.

También quiero compartirlo con mi equipo del IRIS (Instituto Regional de Investigación en Salud) de la Universidad Nacional de Caaguazú, donde la investigación con rigor científico es uno de los pilares más importantes.
Hemos logrado que la evidencia generada por nuestros estudios sea publicada en las revistas más prestigiosas del mundo científico en salud, como son Nature y The Lancet. Publicaciones donde estamos como primeros autores científicos paraguayos, investigadores del interior del país, donde se desarrollan ideas paraguayas, donde aportamos al mundo un conocimiento antes no descrito de esa manera.
Y lo más importante, con financiamiento paraguayo, a través del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT). Recuerdo, por ejemplo, que no contábamos con un laboratorio básico de microbiología para cultivo y, lo digo a nivel del Ministerio, la universidad lo incorporó y nosotros lo pusimos en funcionamiento. Luego, gracias al fortalecimiento de esos laboratorios y a la formación de capital humano avanzado mediante estas investigaciones, cuando comenzó la pandemia, Caaguazú se convirtió en el primer lugar del interior del país en contar con un laboratorio de biología molecular que vino a apoyar a los pocos que existían en Asunción en aquel momento.
Y en honor al lema de IV Festival Internacional de la Ciencia, esta fue una la manera de conectar la ciencia con el entorno y transformar una realidad.
Dr. Antonio Cubilla, asesor científico del Presidente de la Republica, esto no iba a ser posible si no estaba el CONACYT. Esta noble empresa nacional denominada CONACYT ha podido, poco a poco, y lo sentimos nosotros como equipo, ayudar, arropar a los investigadores y a los que quieren ser investigadores, a facilitar ese proceso.
Aunque falta mucho por recorrer, hacer ciencia hoy en el país puede dejar de ser algo exótico. La inversión en investigación genera demasiadas externalidades muy positivas, cadenas de valor directas o indirectas que generan trabajo, que ayudan a construir el pensamiento crítico, elevan el colectivo y construye ciudadanía. Ayúdenos, estamos en un momento crítico de su financiación.
En los próximos años, la calidad no se medirá por la cantidad de alumnos que se gradúan, sino por el número de patentes, publicaciones en revistas de alto impacto y el impacto tangible que nuestras investigaciones generan en el entorno. Debemos priorizar el fortalecimiento sostenido de la ciencia.
Este reconocimiento es un poderoso recordatorio de que, con visión, rigor científico, compromiso y trabajo en equipo, podemos transformar realidades. Soy un claro ejemplo de ello: una niña de tierra adentro que hoy enfrenta una crisis existencial, ya que tiene la oportunidad de realizar su posdoctorado en universidades de élite como Stanford, la Universidad de Barcelona o la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul.
¿Quién lo iba a decir? Sigamos avanzando con la firme convicción de que cada paso que damos en el camino de la ciencia nos acerca a un Paraguay más justo, saludable y Resiliente. Muchas gracias.

* Discurso leído durante la entrega del Premio Investigadora Destacada del IV Festival Internacional de la Ciencia, organizado por Ciencia del Sur en la Universidad Nacional de Caaguazú, Coronel Oviedo.
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Dra. Gladys Estigarribia Sanabria
Bioquímica por la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción. Tiene una maestría en Biotecnología de los alimentos por la Universidad Nacional de Itapúa y un doctorado en Enfermedades infecciosas y parasitarias por la Universidad Federal de Matto Grosso Do Sul, Brasil. Es profesora e investigadora de la Universidad Nacional de Caaguazú y de la Universidad Santa Clara de Asís. Es investigadora del Sistema Nacional de Investigadores del CONACYT. Es Premio Nacional de Ciencia 2024.













