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El proyecto «Cooperación triangular urbana: construyendo desarrollo resiliente al clima en la cuenca del Paraná«, que ha venido desarrollándose desde marzo de 2017, busca fortalecer la cooperación trasfronteriza entre ciudades para un desarrollo más próspero, inclusivo y resiliente al clima, y es coordinado por la Dra. Paola Sakai.

Paola Sakai es una economista con más de 8 años de experiencia especializada en resiliencia climática, adaptación, mitigación y organizaciones y ciudades en países desarrollados y en desarrollo en la Universidad de Leeds, donde también obtuvo su doctorado.

Ha investigado los impactos económicos de las inundaciones en las pequeñas y medianas empresas del Reino Unido, y entre sus líneas de investigación actualmente tiene un proyecto sobre estrategias de reducción del riesgo de desastres para este tipo de organizaciones.

También tiene experiencia en servicios climáticos, ya que ha examinado cómo el sector del agua en Reino Unido está utilizando información sobre el cambio climático para tomar decisiones de adaptación.

También se especializa en ciudades. Es parte del equipo de Climate Smart Cities (CSC), donde modeló las emisiones de CO2 de los sectores de transporte y residuos en Lima, Perú; y fue asesora del CSC en Calgary, Canadá.

La Dra. Paola Sakai (Gentileza).

Es parte de la iniciativa de Ciudades Resilientes al Clima (CRC), donde lidera un proyecto sobre cooperación para permitir el desarrollo resiliente al clima en cuencas trasfronterizas, en la confluencia de Brasil, Paraguay y Argentina.

Paola fue galardonada recientemente con una beca ESRC RCUK / UKRI Research and Innovation Fellowship, donde trabajará con la comisión climática de Leeds sobre la economía de la infraestructura urbana resiliente. Es docente en la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México desde 2004.

Triple Frontera

El proyecto se enfocó en la región de la Triple Frontera que comprende a Ciudad del Este, Foz do Iguaçu y Puerto Iguazú.

La Triple Frontera es una región estratégica que necesita adaptarse, lo que motivó que sea elegida como objeto de estudio, sumado al hecho de que Ciudad del Este es la cuarta ciudad de América Latina que registra el mayor crecimiento en términos demográficos para el 2030.

Un estudio de esta naturaleza y que abarca tres ciudades, de tres países, requiere de un equipo importante que represente a cada una de ellas y de un buen liderazgo para poder coordinar todas las acciones. La Dra. Sakai nos cuenta cómo está constituido el equipo de trabajo.

«El proyecto está conformado por investigadores de prestigio internacional. Se encuentra encabezado por el Dr. Marco Sakai, profesor investigador de la Universidad de York especializado en macroeconomía del cambio climático, el Prof. Andy Gouldson, quien es el director de la Comisión de Cambio Climático de Leeds, decano de Investigaciones Interdisciplinarias en la Universidad de Leeds y director del programa Climate Smart Cities; además, el proyecto involucra de manera directa a un equipo interdisciplinario de investigadores que incluye climatólogos, biólogos, ingenieros forestales, economistas, antropólogos, sociólogos, y otros», detalló.

«El equipo de investigación representa cuatro países. Por parte de Argentina, está la Universidad Nacional de Misiones; por parte de Paraguay están representadas la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción y la Universidad Nacional de Asunción; por parte de Brasil está el Instituto Polo Internacional Iguassu y la Universidad Federal de Integración Latinoamericana; y por parte del Reino Unido, la Universidad de Leeds. El equipo, además, también incluye asistentes de investigación y personal administrativo”.

También señaló que el proyecto también cuenta con un comité directivo compuesto «por representantes de diversos organismos gubernamentales, empresariales, sociales, ambientales, etc. que poseen una influencia significativa en la región de la Triple Frontera”.

Desarrollo sostenible

Las Cataratas del Iguazú en la zona de la Triple Frontera. (Flickr)

Cooperación triangular urbana es financiado por la Red de Conocimiento sobre Clima y Desarrollo (CDKN), el Centro de Investigaciones para el Desarrollo Internacional (IDRC) de Canadá y la Fundación Futuro Latinoamericano (FFLA), bajo la iniciativa conjunta de Ciudades Resilientes al Clima en América Latina. Cuenta también con financiamiento de la Universidad de Leeds.

La región de la Triple Frontera representa un desafío interesante en lo que hace al estudio de su vulnerabilidad. Es un trabajo arduo que ha llevado varios meses de recolección de datos, entrevistas y análisis.

“El objetivo principal es lograr una mayor cooperación entre las tres ciudades (Ciudad del Este, Foz do Iguaçu y Puerto Iguazú) con la intención de fortalecer el desarrollo de la región y hacer frente de forma más eficaz y eficiente a los impactos del cambio climático», explicó la Dra. Sakai.

«En una primera instancia, el primer resultado fue un estudio diagnóstico para entender la vulnerabilidad de las tres ciudades al cambio climático. Para ello, durante estos primeros meses, estuvimos recopilando datos económicos y socioambientales. Posteriormente, con ayuda de actores locales, identificamos soluciones para que las ciudades sean más resilientes al clima; es decir, soluciones que permitan a las ciudades prepararse mejor ante impactos climáticos, minimicen los daños y conduzcan a una recuperación más rápida, eficiente e incluyente».

«Hemos buscado que las soluciones propuestas traigan también otros beneficios además del de protección contra los impactos del clima. Beneficios como los económicos, sociales y ambientales, así como fomentar el desarrollo económico, crear empleos, reducir la pobreza, aumentar las áreas verdes, proteger la fauna y flora de la región, han sido ejes claves en la planificación de las soluciones propuestas”.

Preparación

Construir una ciudad resiliente requiere de capacitación, aprovechamiento de recursos y voluntad política para lograrlo. La campaña mundial Desarrollando Ciudades Resilientes: ¡Mi ciudad se está preparando!, incentiva a las ciudades y gobiernos locales a prepararse y aumentar su resiliencia ante los desastres.

“Inicialmente, buscamos el registro de las tres ciudades en el programa de Ciudades Resilientes de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres. Creemos que esto daría mayor impulso a las acciones locales y a la voluntad política para implementar las soluciones identificadas. Además, le daría fuerza regional a la Declaración de Asunción que busca diseñar estrategias para disminuir el riesgo de desastres», señaló.

«En el taller que tuvimos en octubre, el intendente de Foz do Iguaçu, Francisco Lacerda Brasileiro, firmó el registro de inscripción. Posteriormente, lo hizo el Intendente de Puerto Iguazú y finalmente Ciudad del Este también firmó esta inscripción. Ahora estamos intentando que en nuestro evento final que será el 17 de mayo, y al cual estamos invitando a todo el público, se firme una declaración para hacer la Triple Frontera resiliente ante las Naciones Unidas”, comentó la Dra. Sakai.

El análisis de vulnerabilidad ha evidenciado la ocurrencia de eventos climáticos extremos en el pasado y predice un aumento en intensidad y frecuencia de los mismos. Existen impactos climáticos comunes en la zona de frontera que deben trabajarse en conjunto.

“La región ya vive efectos del cambio climático. Ejemplo de ello son las inundaciones, tormentas con granizo, vendavales, etc. que han azotado no solo a la región, sino específicamente a las tres ciudades. Las pérdidas económicas en este sentido han sido cuantiosas. Se espera que la variabilidad, frecuencia e intensidad de estos fenómenos vaya en aumento. Cada vez el riesgo de sufrir impactos de esta naturaleza es mayor. Estos impactos pueden comprometer el desarrollo de las tres ciudades y afectar, en especial, a los grupos más vulnerables”, alertó.

“Se debe hacer énfasis en tres problemas potenciales: inundaciones en áreas cercanas a los ríos, disponibilidad de agua potable y proliferación de enfermedades (especialmente las transmitidas por vectores, como el dengue)», dijo. «Estos pueden tener una relación con la deforestación de los bosques nativos, el estancamiento de aguas entre otros. También hay que considerar otros eventos climáticos extremos, como las crecidas de los cursos hídricos, sequías, heladas tempranas, precipitaciones repentinas de alta intensidad”.

“Es claro que si una de las tres ciudades es afectada, esto influirá de manera irremediable en las otras dos. También sabemos por otras experiencias que tomar decisiones aisladas y unilaterales puede traer resultados adversos y disminuir la eficiencia de las medidas. Lo que se necesita es un esfuerzo conjunto y una mayor cooperación en las tres ciudades,” argumentó.

Participación

Para lograr los objetivos del proyecto es fundamental la participación ciudadana y el debate. Es indispensable que la sociedad se involucre y que trabajen en conjunto municipios, instituciones privadas, académicas y sociales.

“En estos tiempos difíciles que estamos viviendo a nivel mundial es importante buscar mecanismos que logren la cooperación y la búsqueda conjunta y pacífica de soluciones ante los retos más importantes como el cambio climático. Debemos evitar el aislacionismo, las visiones unilaterales y la construcción de barreras y muros. Problemas como el cambio climático sólo serán resueltos de forma conjunta, con la cooperación de todos», aseveró la Dra. Sakai.

«Es por ello que realizamos este proyecto. Es muy importante entender la forma en que las ciudades cooperan y aprenden unas de otras. Ello es clave, ya que en un futuro muy cercano cerca del 80% de la población mundial vivirá en ciudades”, explicó.

Acciones finales

Tras 15 meses de arduo trabajo, el proyecto llega a su fin y pretende dejar algo más que un informe técnico o publicaciones. Para lograr el impacto deseado y la continuidad del mismo en obras a través de la implementación de las soluciones, se llevarán a cabo dos reuniones muy importantes el 16 y 17 de mayo.

“El 16 de mayo realizaremos un taller financiero en Ciudad del Este, el cual pretende reunir a las autoridades locales y actores que puedan contribuir con la implementación de los proyectos con representantes de organismos financieros e internacionales como la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre otros”, dijo la Dra. Sakai.

“El 17 de mayo el evento abierto se llevará a cabo en el hotel Bourbon en Foz do Iguaçu. Contará con la presencia de los organismos financieros asistentes del día anterior, a los que se unirán otros actores claves locales y público general de la Triple Frontera, así como representantes de los Gobiernos nacionales (como Secretarios de Cambio Climático) y otras organizaciones internacionales, como las Naciones Unidas. En el evento se presentarán las soluciones y las sendas de financiamiento e implementación identificadas durante el taller», explicó.

Finalmente, la Dra. Sakai extendió la invitación a todos aquellos que creen en la cooperación trinacional y que quieren hacer de la Triple Frontera una región resiliente a los impactos del cambio climático.

 

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Columnista de ciencias naturales de Ciencia del Sur. Tiene una licenciatura en Química por la Universidad Nacional de Asunción y un doctorado en Ciencias Exactas por la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), donde elaboró su tesis doctoral investigando la cinética y fotoquímica de compuestos de interés atmosféricos. Realizó una estancia posdoctoral con el grupo de Química Atmosférica de la Universidad de Bolonia (Italia). Se desempeñó como docente en la Universidad Nacional de La Plata, Universidad Federal de la Integración Latinoamericana (UNILA) y la Universidad Nacional de Asunción. Sus áreas de investigación son el estudio computacional de la degradación de compuestos orgánicos volátiles y pesticidas y las técnicas experimentales de tratamiento de aguas contaminadas con agroquímicos y metales pesados. Trabaja también en temas relacionados al cambio climático, efectos y desarrollo de ciudades resilientes. Es investigadora categorizada por el PRONII del Conacyt.

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