¿Cómo se tratan los tumores mamarios en perras y gatas?

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Entre las razas más afectadas por los tumores mamarios se encuentran las perras caniches. (Pixabay)
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El tumor mamario es el tipo más común en perras y constituyen más del 50% de todos los tipos de tumores que se diagnostican en la especie. Es el tercer tipo de neoplasia más común en gatas. También puede afectar muy raramente a machos.

Los propietarios deben ser conscientes de que la patología es de carácter maligno y progresivo en el 50% de las perras y en más del 80% de las gatas, por ello no es para nada conveniente minimizar la aparición de una o varias masas en las glándulas mamarias. Actuar con premura cuando el problema está establecido aumenta las posibilidades de control por diagnóstico y tratamiento precoz.

La esterilización a temprana edad es una firme protección contra el desarrollo de estos tumores, ya que la mayoría de ellos crecen por acción hormonal. Conocer este y otros aspectos generales de la enfermedad favorece su prevención.

La mayor incidencia comienza a partir de los 7 años de edad en perras, con un pico entre los 10 y 12 años, rara vez aparecen antes de 5 años. Pueden darse en cualquier raza, pero las más afectadas son caniche, terriers, dachshund, cocker spaniel, pastor alemán y alsaciano. Entre las felinas, la más afectada es la gata siamés.

Aspectos clínicos de las neoplasias mamarias

A mayor precocidad de diagnóstico y tratamiento, mucho mejor resulta el pronóstico. Los tumores pueden ser voluminosos y múltiples en la mayoría de las afectadas. Pueden presentarse en cualquiera de las mamas pero se ha visto mayor incidencia en los dos últimos pares.

Al examinar estas pacientes hay que palpar ambas cadenas mamarias en búsqueda de masas, ya que es posible que en una misma perra aparezcan tumores de diferente tamaño, localización y tipo histológico. La presencia de úlceras, edema, inflamación peritumoral, dolor crónico y la movilidad (si está libre o fijo a piel y/o a los tejidos profundos) son otros elementos a considerar.

También se debe evaluar la presencia de secreciones que pueden indicar una pseudopreñez o una mastitis asociada; cualquiera de estas dos situaciones posponen el tratamiento quirúrgico hasta su resolución para no tener complicaciones posquirúrgicas.

Los sitios más comunes de metástasis son los ganglios linfáticos y pulmones, y en menor medida hígado, piel, riñones y huesos (principalmente en vértebras lumbares). Por ello resultan necesarios estudios de radiografía torácica, ecografía abdominal, hematología y bioquímica sanguínea, además de evaluación microscópica de muestras de ganglios aumentados de tamaño o con consistencia firme.

El carcinoma mamario inflamatorio es un tipo particular de neoplasia sumamente agresiva, que produce una rápida invasión cutánea, con fuerte edema, enrojecimiento, aumento de temperatura, y mucho dolor en las mamas afectadas, que suelen ser múltiples. Pueden estar afectadas además la cara interna de los muslos, vulva y área perivulvar.

El pronóstico para este tipo tumoral es muy malo y está contraindicada la cirugía, solo amerita tratamiento farmacológico.

Perra adulta rottweiler con tumor mamario con más de 10 cm. de diámetro mayor. (Gentileza)

Factores que permiten emitir pronóstico pre y post operatorio

-Tamaño tumoral: Perras con tumores menores a 3 cm. tienen mejor pronóstico, es decir tienen un tiempo de supervivencia más largo luego de aplicar tratamiento adecuado.

-Ulceración y grado de invasión: Tumores que ulceran la piel superpuesta y que se encuentran fijos o inmóviles al tejido subyacente profundo tendrán una supervivencia más corta.

-Metástasis en ganglios linfáticos u otros órganos disminuyen el tiempo de supervivencia global. Perras sin metástasis tuvieron 3 veces más probabilidad de sobrevivir 1 año desde el diagnóstico que aquellas con metástasis, según un estudio.

-Características histopatológicas: Toda masa mamaria extirpada de una perra o gata debe remitirse para su evaluación microscópica por histopatología. Se considera que la presencia de células tumorales en vasos sanguíneos o linfáticos, los tumores poco diferenciados, que sean carcinomas tipo sólidos, ductales, inflamatorio o sarcomas, y una baja proporción de linfocitos reactivos en la masa son factores de menor supervivencia, entre otros.

-Bordes quirúrgicos: La ausencia de células tumorales en los bordes de la masa extirpada evaluada con microscopía mejora la supervivencia global.

-Factores sin efecto sobre el pronóstico: Número de tumores en la paciente, localización del tumor en la cadena mamaria, tipo de cirugía a realizarse (simple o compleja).

Alternativas de tratamientos posibles

Los tratamientos comprenden la cirugía, quimioterapia sistémica según necesidad y terapia médica de sostén. Existen reportes de experiencia con radioterapia, hipertermia e inmunoterapia.

La cirugía es el método de elección, salvo en enfermedad metastásica o carcinoma inflamatorio. Las técnicas son variadas, desde la extirpación nodular simple hasta la extracción bilateral de cadenas mamarias junto con tejidos profundos.

La elección de la técnica depende del tamaño tumoral, número de tumores, grado de invasión local y estado general de la paciente. La esterilización y la extracción de linfonódulos afectados suelen realizarse en el mismo acto quirúrgico.

Las perras con tumores mamarios grandes, invasivos o con metástasis pueden beneficiarse con quimioterapia. Se mencionan a la doxorrubicina, mitoxantrona, carboplatino, metotrexato, 5-fluorouracilo y ciclofosfamida como fármacos que se podrían utilizar, algunos como únicos medicamentos y otros en protocolos combinados.

Para el carcinoma inflamatorio no existe un tratamiento específico, solo se realiza terapia paliativa con quimioterapia sistémica, analgésicos y antiinflamatorios.

Prevención de tumores mamarios

La ovariohisterectomia antes del primer celo reduce a 0,05% el riesgo de desarrollo de estos tumores, entre el primer y segundo celo es del 8%, y luego del segundo celo es 26%. La palpación minuciosa de las glándulas mamarias de perras y gatas enteras adultas a intervalos regulares permite detectar la enfermedad con la mayor precocidad posible.

Se puede instruir a propietarios en técnica de examen adecuada y que lo realicen en el hogar.

Tumores mamarios felinos

En el gato, los tumores mamarios son menos frecuentes. Se presentan con mayor frecuencia en animales de 8 a 12 años. La mayoría de los tumores mamarios son malignos, siendo el adenocarcinoma el de mayor frecuencia. La castración temprana influye sobre las probabilidades de presentación de neoplasias mamarias.

Los tumores pueden presentarse en cualquier mama, por lo general se presentan con compromiso múltiple de mamas y tienden a ser más invasivos de los planos adyacentes y a ulcerarse con mayor facilidad que en los caninos.

Cirugía extensa y quimioterapia adyuvante se recomienda en todos los casos que ameriten.

Entre las felinas, las gatas siameses son las más afectadas por los tumores mamarios. (Pixabay)

Bibliografía

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-Ogilvie, G., & Moore, A. (2008). Manejo del paciente canino oncológico: guía práctica para una atención compasiva. Buenos Aires: Intermédica.

-Ontiveros, L. (2017). Tumores mamarios en caninos. En: Resúmenes de Conferencias de la I Jornada de Oncología Veterinaria. Tucumán: Sociedad Argentina de Oncología Veterinaria.

-Rosenthal, R. (2001). Veterinary oncology secrets (pp. 67-70). Philadelphia: Hanley & Belfus.

 

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