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Seguramente en algún momento han visto en los troncos de los árboles o en las rocas unas manchas en la superficie de color blanco, marrón o verde y se preguntaron, ¿qué serán? Esas manchas son líquenes, organismos formados por una asociación entre un alga y dos hongos; la asociación que tienen estos individuos es simbiótica del tipo mutualista, es decir, una relación en la que todos los participantes obtienen beneficios del otro.

Pero, ¿por qué deberían interesarnos estos organismos? ¿Qué nos indican? Desde hace mucho tiempo los líquenes han sido utilizados para distintos fines: por ejemplo, la industria famacológica obtiene principios activos, antioxidantes, antibióticos y colorantes a partir de ellos. Hasta sirven de alimento e incluso hábitats para algunos animales silvestres. Sin embargo, su utilidad más destacada es la de bioindicación de contaminación atmosférica.

Muchas características, como su longevidad y su alta sensibilidad a los contaminantes atmosféricos, hacen de estos seres excelentes bioindicadores —los mejores en cuanto a la calidad del aire.

Heterodermia albicans. (Fotografía: Raúl Díaz)

Puesto que las técnicas para medir la contaminación del aire suelen ser muy costosas, la utilización de líquenes se generaliza cada vez más.

Por otro lado, los líquenes también cumplen papeles primordiales en los ecosistemas. Por ejemplo, son excelentes recicladores de los nutrientes, en especial de los nutrientes cuya parte de su ciclo ocurre en el medio atmosférico.

Otro aspecto interesante de los líquenes desde la ecología es la capacidad que estos seres tienen de colonizar nuevos medios como los roquedales. Por ese motivo también son considerados como un grupo de organismos pioneros sumamente importante en las formaciones vegetales.

En una entrevista para Ciencia del Sur, un equipo de investigación de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) nos comenta acerca de estos organismos, su importancia ecológica y los estudios realizados en el en el país al respecto.

 

Lic. Lorena Martínez Bernié

Fotografía: Ángel Ramírez.

Licenciada en Biología, egresada de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FACEN), UNA. Otros estudios como Capacitación en Didáctica Universitaria con Énfasis en Ciencias Básicas, cursos de posgrado y de capacitaciones en biología, botánica, medio ambiente, educación. Actualmente cursando la Maestría en Biología de la Conservación.

Es referente local en las campañas de apoyo pedagógico al docente en servicio y capacitación permanente en los diferentes niveles de enseñanza del Ministerio de Educación y Cultura. Ejerce la docencia en la Educación Escolar Básica (E.E.B) Tercer ciclo, la Educación Media y universitaria. En la FACEN – UNA es encargada de cátedra en la asignatura de Micología, tutora virtual de la asignatura Didáctica de las Ciencias Básicas y Práctica Educativa de las Ciencias Básicas I.

¿Qué realmente son los líquenes?

Son dos o más organismos que viven en simbiosis o relación estrecha: un hongo (micobionte) y un alga (fotobionte), asociación que permite formas, colores y tamaños diferentes en su desarrollo. Los líquenes pertenecen al reino de los hongos (Fungi) y en la actual clasificación de los seres vivos, al supergrupo de los Opisthokonta.

¿Cuáles son las cualidades de estos organismos?

Para su estudio taxonómico, una de las primeras cualidades que particularmente me atraen es que no son estacionales.

Es decir, se las puede colectar en cualquier época del año y las estructuras de los órganos de reproducción sexual están comúnmente presentes, dependiendo de la especie; de igual manera, la ausencia de las estructuras sexuales no es limitante porque contribuyen además para su identificación la presencia de propágulos vegetativos, la forma del talo, el tipo de alga asociada y las sustancias liquénicas (productos metabólicos secundarios).

Las sustancias liquénicas, en su mayoría ácidos, son utilizadas en la industria farmacéutica y en la medicina.

Los líquenes son alimentos para animales como el reno y refugio para insectos y otros organismos macroscópicos y microscópicos. Algunos poseen pigmentos con llamativos colores y otros son utilizados por las aves para la elaboración de sus nidos. La comunidades liquénicas aportan al ambiente oxígeno, o sea, son fotosintetizadores y además, fijadores de nitrógeno. Son especialmente sensibles a los cambios del hábitat y del medio ambiente, lo que hace que sean ampliamente utilizados como biomonitores en diferentes ecosistemas.

La longevidad y el hecho de que obtienen la mayor parte de sus nutrientes de la atmósfera no es particular en otros seres, características que les dan sensibilidad e intervienen en su crecimiento.

¿Dónde puede crecer un liquen?

Los líquenes pueden crecer en diferentes lugares, son cosmopolitas, con posibilidades de desarrollarse incluso bajo temperaturas extremas, altas o bajas. Según el sustrato sobre el que se desarrollan se denominan: corticícolas (si crecen sobre corteza), muscícolas (sobre musgos), liquenícolas (sobre otros líquenes), saxícolas (sobre rocas) y foliícolas (sobre hojas).

Un mismo sustrato, como por ejemplo el denominado corticícola, puede presentar diferentes especies de líquenes con morfología variada. De acuerdo a este desarrollo, de fácil observación, son denominados crustosos cuando están muy adheridos al sustrato; foliosos cuando presentan lóbulos y se levantan del sustrato; y fruticuloso con aspecto de arbolitos adheridos al sustrato por un solo punto.

¿Qué tipo de información ambiental provee el estudio de líquenes?

Esta pregunta es la que siempre llama la atención tanto de estudiantes, investigadores o personas que tienen curiosidad sobre el tema. Muchas de las investigaciones realizadas en este campo, así como sus posibles aplicaciones, fueron en Latinoamérica.

Las técnicas para valorar la contaminación son costosas, por lo que la utilización de líquenes como biomonitores se generaliza cada vez más. Éstos permiten una medición inmediata de los niveles de contaminación en grandes áreas y, por lo tanto, actúan como señales de alarma.

Hawksworth et al. (2015) refieren que es importante comprender que los líquenes nunca podrán reemplazar totalmente a los equipos técnicos que miden contaminación ambiental, pero son una forma de medición de la contaminación de acuerdo a su presencia o ausencia en determinados lugares.

Las regiones tropicales y los países limítrofes a nuestro país cuentan con muchos estudios relacionados a los líquenes como biomonitores. En Paraguay este método será factible a medida que la línea de investigación sobre la biodiversidad liquénica aporte mayores conocimientos sobre su composición taxonómica, distribución y diversidad.

 

Ing. Raúl Díaz

Fotografía: Ángel Ramírez.

Recién egresado de la Carrera de Ingeniería Ambiental de la Facultad de Ciencias Agrarias, UNA. Tiene como líneas de investigación las ciencias ambientales, ecología, liquenología, ecología de líquenes y ciencias atmosféricas. Es pasante en el laboratorio de microbiología de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNA.

¿Cómo comenzó tu investigación sobre líquenes?

El interés comenzó al enterarme sobre el potencial bioindicador de los líquenes en la clase de química ambiental del primer semestre de la Carrera de Ingeniería Ambiental. Más adelante había revisado algunos antecedentes sobre el uso de líquenes como bioindicadores de la calidad atmosférica en el mundo.

Fue sorprendente que en países tan cercanos como Argentina y Brasil hayan desarrollado redes de monitoreo de la calidad atmosférica por medio de comunidades liquénicas. Pensé que esta herramienta —la bioindicación con líquenes— sería una excelente alternativa económica para el monitoreo de la calidad atmosférica en nuestro país, ya que es difícil pensar en redes de monitoreo de la calidad del aire con equipos “tradicionales” en Paraguay por el alto costo.

Sin embargo, en Paraguay tenemos una gran limitación para alcanzar este objetivo: no contamos con liquenólogos, científicos que estudien la taxonomía, ecología y biología de líquenes del Paraguay.

Entonces decidí buscar a personas que me orienten en el exterior; afortunadamente logré contactar con excelentes científicos de Argentina, específicamente del Centro de Ecología y Recursos Naturales Renovables (CERNAR) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

En el CERNAR trabajan la Dra. Cecilia Estrabou, el Dr. Juan Rodríguez y la Dra. Edith Filippini, quienes me ofrecieron incondicionalmente toda la ayuda que necesitara. Fue así que organicé mi primer viaje fuera del país, recolecté todos los líquenes que pude y viajé a Córdoba. Allí recibí capacitación y entrenamiento en identificación de líquenes del Paraguay y el trópico por medio de los miembros del CERNAR. Además, en este viaje adquirí mucha motivación para continuar investigando, conocí a científicos que además de grandes investigadores son grandes personas y quienes colaboraron en forma desmedida y totalmente desinteresada en mi formación como liquenólogo.

En esa misma oportunidad, por medio de las sugerencias de los expertos liquenólogos del CERNAR, entendí que el objetivo de aplicar bioindicación con líquenes en Paraguay era más bien un objetivo a largo plazo, debido a que previamente son necesarios estudios de taxonomía, ecología y biología de líquenes del Paraguay.

Fue entonces que redirigí mi investigación y con la orientación de excelentes ecólogos paraguayos presenté un proyecto de estudio sobre la ecología de líquenes del Campus Universitario de la UNA y el Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, con el objetivo de aprender sobre el comportamiento de las comunidades de líquenes en áreas verdes urbanas de la región central del Paraguay.

Pyxine astridiana. (Fotografía: Raúl Díaz)

¿Qué hiciste con los líquenes recolectados?

Los primeros líquenes colectados fueron identificados con ayuda de expertos liquenólogos del CERNAR. Estas primeras identificaciones fueron cruciales para realizar la investigación sobre la ecología de los líquenes del Campus Universitario y el Jardín Botánico, ya que los estudios de ecología implican reconocer las especies en el campo.

Finalmente, las especies identificadas fueron depositadas en el Herbario de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales con el objeto de sentar un registro genético. Las muestras en el herbario también permiten a futuros investigadores revisar los ejemplares y de este modo sustentar futuras investigaciones que de alguna u otra manera impliquen el estudio de la liquenología dentro de su metodología.

¿Cuáles fueron los resultados de tu investigación?

La investigación sugiere que las comunidades de líquenes corticícolas (líquenes que habitan cortezas) del Campus y del Jardín Botánico habitan sustratos específicos de acuerdo al tipo de corteza de la especie forófita (organismos que albergan epífitos, en este caso los líquenes son los epífitos), y que, al mismo tiempo, este tipo de corteza varía según los grupos taxonómicos de las especies forófitas.

Por ejemplo, las especies forestales nativas estudiadas como el Handroanthus heptaphyllus (tajy hũ) y el Peltophorum dubium (yvyra pytã) albergan especies de líquenes en común y con un comportamiento similar en cuanto a cobertura liquénica. Por otro lado, el Delonix regia (chivato), especie forestal exótica y con otro tipo de corteza, alberga especies de líquenes distintas, con comportamientos distintos, en donde se observa predominancia de cobertura de otras especies que no predominan en el Handroanthus heptaphyllus y el Peltophorum dubium.

Los resultados también sugieren que las comunidades liquénicas son afectadas significativamente por factores ambientales y microambientales, aunque en el estudio solo se contempló la orientación cardinal como variable ambiental.

Todos estos resultados son muy interesantes desde distintos puntos de vista: por ejemplo, para quienes deseen aplicar bioindicación con líquenes, será muy útil saber en dónde medir la cobertura de líquenes, sobre qué especies forófitas y en cuál de las orientaciones cardinales.

Por otro lado, para otros ecólogos, será interesante conocer acerca del comportamiento de las epífitas, tendrán oportunidades de expandir el estudio, por ejemplo; se podrían estudiar otras especies forestales, otras variables ambientales y microambientales. Aunque es muy importante aclarar que hacen falta muchos, muchísimos más estudios liquenológicos en Paraguay.

Lic. Rita Caballero

Fotografía: Christian Vogt.

Biológa egresada de FACEN-UNA en 2015, realiza investagaciones en botánica, liquenología y ecología. Es docente de Nivel Medio (secundaria) en instituciones educativas de Paraguay.

¿Cómo comenzó tu investigación sobre líquenes?

El interés en este grupo en particular inició en la clase de micología; me habían sorprendido las diferentes estructuras, biotipos que presentaban y, en especial, que fueran organismos cosmopolitas.

Indagando más sobre el grupo y sus usos en el ámbito ecológico, los elegí como tema de estudio enfocándome en los líquenes corticícolas y su relación con sus forófitos.

Lastimosamente para Paraguay, la liquenología es una rama que aún le falta camino por recorrer, especialmente en taxonomía, distribución y preferencias ambientales. Durante mi inicio en la investigación sobre líquenes me instruyó la Lic. Gloria Delmás, además de tener acceso a ejemplares de herbario de la Facultad de Ciencias Químicas.

Este año la meta es seguir aportando más datos sobre los líquenes en el país.

¿Qué hiciste con los líquenes recolectados?

Los ejemplares están depositados en el Herbario de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, que sirven de registro y para posteriores estudios.

¿Cuáles fueron los resultados de tu investigación?

Se analizó la relación entre los líquenes corticícolas y sus forófitos pertenecientes a dos especies arbóreas con cortezas diferentes (Peltophorum dubium y Ocotea sp.) en un remanente de bosque en el distrito Guayaibi, departamento de San Pedro.

Se encontró que los forófitos con corteza rugosa (en troncos del Peltophorum dubium) presentaron mayor diversidad liquénica que los forófitos de corteza lisa (troncos de Ocotea sp). En este caso el tronco rugoso favoreció el crecimientos de líquenes tanto costrosos como gelatinosos (biotipos). Otro punto donde se registró mayor diversidad de especies y exclusivamente costrosos fueron en los forófitos ubicados en el borde del bosque; el factor principal para el desarrollo de estos líquenes costrosos fue la incidencia de la luz.

Con el trabajo se demuestra la relación y preferencia de los líquenes hacia ciertos forófitos. Su ciclo está sujeto, en este caso, a los árboles, tanto en el espacio (no todos los árboles son apropiados para la colonización) como en el tiempo (el crecimiento del árbol implica un incremento de la rugosidad y formación de grietas en la corteza, que permiten a su vez la colonización y desarrollo), así como también la disponibilidad de agua y la incidencia de lumínica.

 

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3 Comentarios

  1. Porque en sus pseudotejidos se acumulan los contaminantes presentes en la atmósfera y de esa manera, a través de análisis cuantitativos, se pueden medir sus concentraciones, lo que nos da un panorama aproximado del grado de contaminación de un lugar determinado.

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