2 min. de lectura

El dengue es una infección viral que se ha establecido mundialmente y afecta a unos 100 países. Todavía no existen vacunas específicas contra el virus del dengue, y las medidas de control más eficaces son las que evitan la picadura del mosquito.

El virus es trasmitido por mosquitos del género Aedes, el cual aglomera varias especies, siendo Aedes aegypti el vector primario. Recientemente, ha sido diseñada una nueva y prometedora forma de biocontrol capaz de reducir la trasmisión del dengue que utiliza una bacteria: Wolbachia pipientis.

Wolbachia es un organismo intracelular obligado —no puede sobrevivir fuera de células de otro organismo— que infecta a artrópodos y nemátodos y se transmite de generación a generación.

Una de las características de la Wolbachia es la capacidad de alterar la biología de sus huéspedes de varias maneras. Puede, por ejemplo, inducir la feminización (cuando machos genéticos se desarrollan como hembras), partenogénesis (una forma de reproducción asexual que ocurre sin fertilización), muerte masculina y la incompatibilidad citoplasmática, un impedimento para la generación de descendencia viable. Esta última característica ha permitido su uso en estrategias de biocontrol.

Según el investigador John Werren de la Universidad de Rochester de Nueva York, Wolbachia es uno de los géneros de bacterias intracelulares más abundantes [1]. Es tan común que más del 40% de los insectos son sus huéspedes [2]. Sin embargo, Aedes aegypti no es un huésped natural suyo.

En vista de este hecho, investigadores de Kentucky University diseñaron un experimento para infectar al Aedes aegypti con Wolbachia y analizar dicha infección. Sus resultados mostraron eventos de incompatibilidad citoplasmática y una alta tasa de transmisión materna, lo que facilita la proliferación de la bacteria en poblaciones de dichos mosquitos [3].

La incompatibilidad citoplasmática posibilitó que mosquitos machos infectados con Wolbachia, al cruzarse con hembras no infectadas, produzcan poca o nula descendencia. Esto no ocurre cuando una hembra infectada con la bacteria es fertilizada, pues en este caso se produce descendencia viable, sean los mosquitos machos infectados o no. Esto resulta en un aumento de la frecuencia de infección por la bacteria en la población de insectos con cada generación [4]. Es más, cuando A. aegypti está infectada con Wolbachia, se restringe severamente la infección por virus del dengue, en el mosquito huésped.

Australia, Indonesia, Vietnam y, más recientemente, Brasil han liberado al ambiente mosquitos A. aegypti infectados con Wolbachia como parte de una estrategia para lograr un control efectivo del dengue.

La extensa investigación sobre Wolbachia ha demostrado que esta metodología es segura para el medio ambiente y la salud humana, además de efectiva como método de biocontrol.

Finalmente, recordemos que en Paraguay el dengue constituye un desafío persistente en términos de salud pública, lo cual impulsa pioneras investigaciones sobre estrategias de biocontrol para la enfermedad.

Pastor Pérez, estudiante de doctorado en la Facultad de Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción, trabaja en el desarrollo de modelos de evolución de resistencia y control con Wolbachia. Los primeros resultados de sus simulaciones ya fueron presentados en algunos congresos.

Referencias

  1. WERREN, J.H., L. BALDO & M.E. CLARK. 2008. Wolbachia: Master manipulators of invertebrate biology. Nature Reviews Microbiology 6: 741-751.

  2. Dutra HLC, dos Santos LMB, Caragata EP, Silva JBL, Villela DAM, Maciel-de-Freitas R, et al. (2015) From Lab to Field: The Influence of Urban Landscapes on the Invasive Potential of Wolbachia in Brazilian Aedes aegypti Mosquitoes. PLoS Negl Trop Dis 9(4): e0003689.

  3. Zhiyong Xi, Cynthia C. H. Khoo, Stephen L. Dobson. 2005. Wolbachia establishment and invasion in an Aedes aegypti Laboratory Population. Science: 326-328

  4. Rodriguero Marcela S. 2013. Wolbachia, una pandemia con posibilidades. Rev. Soc. Entomol. Argent.  [Internet]. 72(3-4): 117-137.

    1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (4 votos, promedio: 4,75 de 5)

Compartir artículo:

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here