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El satélite paraguayo, GuaraniSat-1, que fue puesto en órbita el domingo 14 de marzo, es el primer paso institucional que da el país en el espacio. Pero no pretende ser el único. En los primeros días orbitando, el nanosatélite tendrá un periodo de pruebas y calibración.

El astronauta japonés Soichi Noguchi tuvo a su cargo la puesta en órbita de un conjunto de CubeSats de varios países, entre ellos el primero de Paraguay. A partir de ahora habrá que esperar incluso hasta dos meses para otras pruebas sobre los sistemas.

El objetivo de la misión, que se enmarca en el Proyecto BIRDS-4, es crear capacidades aeroespaciales para nuestro país. Además de monitorear al insecto vector que transmite el parásito que causa la enfermedad de Chagas en la Región Occidental (Chaco paraguayo).

El profesor Alejandro Román, director general de Ejecución y Desarrollo Aeroespacial de la Agencia Espacial del Paraguay (AEP), aseguró a Ciencia del Sur que un día después de estar en órbita, ya se recibieron los primeros contactos desde la estación terrena que tienen en el campus de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), en San Lorenzo.

Para Román, que fue uno de los coordinó el programa satelital paraguayo, este hito tratará de impulsar otros proyectos futuros en materia aeroespacial y que permitirá al país acceder a diversas oportunidades en varias áreas.

En el marco del proyecto BIRDS-4 fueron desarrollados en el Instituto de Tecnología de Kyushu (Kyutech) los satélites Tsuru (de Japón), Maya-2 (Filipinas) y GuaraniSat-1 (Paraguay), en los últimos años. Todos ellos puestos en órbita con éxito en desde la Estación Espacial Internacional (EEI).

Varios nanosatélites fueron lanzados el domingo 14 de marzo desde la Estación Espacial Internacional. (Soichi Noguchi, JAXA)

El periodo de funcionamiento del GuaraniSat-1 está contemplado entre un año y medio y dos. El proyecto fue un trabajo colaborativo entre la AEP, la UNA, el Centro para el Desarrollo de la Investigación Científica (CEDIC) y el Kyutech, de Japón.

El Grupo de Investigación en Electrónica y Mecatrónica de la Facultad Politécnica de la UNA diseñó, construyó e instaló la Red de Sensores Remotos del Guaranisat-1. La inversión de Paraguay fue de alrededor de 390.000 (alrededor de 2.566.000 de guaraníes).

“Desde el momento de la puesta en órbita, se inicia un periodo inicial de pruebas y calibración que durará entre 3 a 7 días. Luego el satélite entrará en modo de operación prenominal, en el que se seguirán desarrollando tareas de control y pruebas sobre los sistemas con una duración prevista de entre 30 a 60 días”, dijo Román.

Posteriormente -con los esperados resultados positivos en todas las pruebas- se ingresa finalmente al modo de operación nominal, con todos los sistemas y subsistemas funcionando en su totalidad.

Mientras que las actividades de monitoreo y operación del Guaranisat-1 se realizan desde dos lugares. Desde el Centro de Operaciones, Monitoreo y Control de Misión de la AEP, en el Ministerio de Defensa Nacional, y desde el Centro de Control y Estación Terrena de la AEP, situada en el campus de la UNA.

El nanosatélite tiene comunicación activa con las 13 estaciones terrenas de la red BIRDS alrededor del mundo, de manera coordinada.

“A más de 24 horas de su puesta en órbita ya hemos recibido los primeros contactos desde nuestra Estación Terrena y también notificaciones de contactos con nuestro satélite y los demás de la constelación BIRDS-4 alrededor del mundo”, adelantó Román.

El astronauta de la JAXA, Soichi Noguchi, felicitó a Paraguay por el lanzamiento del GuaraniSat-1 con esta imagen de Asunción y su área de influencia, captada desde la Estación Espacial Internacional. (Soichi Noguchi)

Capacidades en ingeniería espacial

Paraguay es uno de los últimos países de América en tener un programa satelital. El hito no pudo haberse logrado sin el aporte decisivo de Japón en materia de I+D, con toda la infraestructura y experiencia que tiene el país asiático en esta área. La AEP pretende que a partir de ahora se puedan pensar en otros programas.

“El satélite GuaraniSat-1 es el primer paso del Paraguay en el espacio y representa un hito histórico en el desarrollo científico y tecnológico de nuestro país. Es de carácter académico y experimental para la realización de pruebas de tecnología, y su principal misión es la creación de capacidades en ingeniería espacial básica para sentar las bases de un programa espacial autóctono sostenible”, aseguró a nuestro portal.

Para el representante de la Agencia Espacial del Paraguay, la creación de capacidades pasa principalmente por fabricar las condiciones desarrollar una segunda y subsiguientes misiones desde nuestro país. Esto permitirá, además, implementar programas de grado y posgrado que sean afines al desarrollo aeroespacial en las universidades locales.

Y, de esta forma, aumentar así las oportunidades y posibilidades para los jóvenes estudiantes y profesionales en un nuevo campo que representa un importante sector económico mundial, en el cual Paraguay ya no podía estar ausente.

A la par, la AEP está trabajando para contar con una infraestructura básica para enfrentar los desafíos futuros, como construir laboratorios, centros de operaciones, monitoreo y control de misión, áreas de procesamiento de datos e imágenes satelitales, etc.

Los miembros del equipo multinacional monitoreando los nanosatélites desde la estación terrestre de Kyutech, luego de la puesta en órbita. (Birds Project)

“Es muy importante comprender que los beneficios del espacio se dan en diversas áreas, de momento la AEP tiene 2 áreas de desarrollo bien definidas. Una es la creación de capacidades en ingeniería espacial básica y la segunda es el fomento de la implementación de las aplicaciones de la observación de la Tierra a través de un GEOLab”, sostuvo.

Los ejemplos que puso Román son de diversos sectores, como la reducción de riesgos y gestión de desastres, la agricultura, la gestión de recursos naturales, el ordenamiento territorial, entre otros.

“Convirtiendo así a las ciencias y tecnologías espaciales en una herramienta para la toma de decisiones basadas en datos no solo para el gobierno, sino también para la academia y el sector privado. Hay mucho por hacer, lo importante es que hemos dado el primer paso”, comentó a Ciencia del Sur.

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