Una muestra del trabajo que hace Miriam Rivera con los cómics.
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“Una imagen vale más que mil palabras”, es una frase común que se aplica más que nunca hoy, en un mundo que se mueve a mil por hora y donde no todos tienen tiempo de leer toda la información respecto a un tema. No en vano se han puesto de moda las infografías y sitios web como Pictoline, así como los resúmenes gráficos en las publicaciones científicas.

Miriam Rivera es graduada en biología humana, pero su amor por el arte la llevó al camino de la divulgación a través de cómics. Hoy es autora de su web “Biomiics, biología en cómics”, desde donde ha colaborado con diversos investigadores e institutos para visibilizar sus investigaciones, así como campañas.

Ella será la instructora del segundo taller online sobre herramientas de divulgación científica “Hablando ciencia”, organizado por Ciencia del Sur y Quiero ser científico, el viernes 29 de enero de 15:00 a 16:30 horas. Más información sobre los talleres al finalizar la nota.

Rivera comentó a nuestro medio acerca del contenido del taller y sobre cómo los cómics pueden ayudar a entregar un mensaje sin perder rigor.

-¿Por qué te parece importante la divulgación científica?

Ante todo, la divulgación de la ciencia es un deber que las instituciones científicas tienen con la sociedad, pues esta financia gran parte de las investigaciones con sus impuestos y tiene derecho a conocer los avances que se realizan con ellos.

Por supuesto, esto debe repercutir en una mayor cultura científica por parte de la población, lo cual, en los últimos tiempos, hemos visto que es indispensable, por ejemplo, para nuestra salud.

Hablamos de entender cómo funciona una vacuna, qué problemas pueden solucionar los antibióticos y cuáles no, cómo afectan los malos hábitos nutricionales a nuestro organismo y muchas cuestiones más. La cultura científica y el pensamiento crítico nos ayudan a tomar decisiones informadas.

Por otra parte, para los propios investigadores, la divulgación de su trabajo puede comportar que sus investigaciones sean más conocidas entre sus compañeros, a nivel nacional o internacional.

Que se posicionen como expertos en su campo e impartan más conferencias sobre su ámbito o les contacten los medios de comunicación, que aumente su red de contactos, que sean percibido de forma más positiva por la sociedad, que otras entidades se interesen por sus líneas de investigación y consigan financiación.

Miriam Rivero tiene experiencia en la utilización de cómics para la comunicación científica. (Gentileza)

-¿Podés hablarnos un poco sobre tu trabajo? ¿Por qué has elegido este formato para hacer divulgación?

Desde pequeña, siempre me ha encantado dibujar, sobre todo manga. De hecho, en su momento, cursé dos modalidades de bachillerato porque, aunque quería hacer el de ciencias, no quería renunciar al artístico.

Ya en el último año de carrera de biología humana, me di cuenta de que durante el grado había tenido muy poco tiempo para dibujar, y no quería que eso siguiese así. A la vez, quería seguir en contacto con la ciencia, así que se me ocurrió estudiar comunicación científica para así explicar ciencia con mis dibujos.

Una vez dentro del máster, comencé a publicar algunos cómics sobre diferentes temas de biomedicina en Twitter, donde tuvieron mucho éxito. Así empecé a conocer a otros divulgadores y comunicadores, como la comunidad de Scenio, y a recibir mis primeros encargos.

Con esos cómics, que además son muy fáciles de distribuir por medios digitales como las redes sociales, donde llegan a tener un gran alcance, podía ayudar a otros profesionales de empresas o centros de investigación científica a transmitir sus avances a la sociedad mientras hacía algo que me encantaba.

Así he ido enfocando mi trabajo como autónoma. Durante estos tres o cuatro años que llevo trabajando en Biomiics, he colaborado con entidades como el Instituto de Oncología del Vall d’Hebrón (VHIO), la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), el Instituto de Ciencia Molecular de la Universidad de Valencia (ICMOL), Roche o el King’s College London, entre otros.

-¿Cuál ha sido tu proyecto favorito y por qué?

Sin duda, a un cómic que realicé para el King’s College London sobre un proyecto europeo de cardiología personalizada in-silico. Es decir, sobre cómo podemos crear modelos virtuales del corazón de un paciente para probar diferentes tratamientos para su enfermedad y encontrar el que mejor se adapte a él para ponerlo en práctica.

A este cómic le tengo un cariño especial porque en las primeras viñetas usé parte de mi propia historia y la de mi abuelo, que murió hace unos años después de padecer del corazón durante mucho tiempo.

Ahí traté de plasmar esas pequeñas cosas que mi abuelo lamentaba no poder seguir haciendo, como ir al pueblo a cuidar de su huerto, y las que yo tampoco podía hacer, como jugar al escondite con él cuando quisiera, así como las continuas visitas al hospital y la preocupación de la familia.

Al final, introduzco la figura de una hermana mayor que investiga en ese proyecto, aunque yo soy hija única, pero no importa. Lo importante es que es una historia que realmente podría ser la misma que la de muchísima gente con familiares con problemas cardíacos, y nos sirve para mostrarles la importancia de este tipo de investigación aludiendo a la empatía y las emociones.

De hecho, este es uno de los retos a los que me enfrento cuando creo un cómic de divulgación científica: no solo se trata de explicar en qué consiste una investigación o un concepto científico, sino de concienciar a la sociedad sobre cómo nos afecta, cómo nos puede ayudar y por qué debería importarnos, y las historias son extraordinariamente útiles para conseguirlo.

-¿Qué podrán aprender los participantes en el taller dictado por ti?

Este taller va dirigido a personal investigador y de la comunicación y divulgación de la ciencia o cualquiera interesado en alguna de estas vertientes. Hablaremos de los beneficios de divulgar ciencia y dar a conocer nuestros proyectos y de las ventajas que el formato cómic aporta para ello, como la integración de texto e imagen, el storytelling, las metáforas visuales y el multiformato.

Por último, de manera práctica, veremos paso a paso cómo crear un pequeño cómic de divulgación científica, pasando por el briefing, la documentación, los mensajes principales, la sinopsis, el guión técnico, el storyboard, el cómic final y su difusión.

-¿Podrías nombrar algunos referentes en divulgación de la ciencia para ti?

La comunidad de Scenio, a la que ya he mencionado antes, realiza una labor divulgativa increíble a través de multitud de formatos, ya sea con ilustraciones y cómics, videos de Youtube o directos de Twitch, podcasts, juegos y espectáculos.

La revista Principia también divulga de una forma muy atractiva aunando artículos divulgativos con ilustraciones preciosas. A nivel de biología humana o biomedicina, recomiendo muchísimo el canal de YouTube de Sandra Ortonobes, La Hiperactina.

En cuanto a ilustración, me encanta el trabajo de Jesús Sánchez (Laboratoons), Yo Doctor, Carlos Pazos (Mola Saber), José Mauricio Utreras (Planeta Herrante) y el cómic “The Oobik”.

Para quienes deseen inscribirse a los talleres, el link de inscripción es el siguiente: https://forms.gle/1hD3eLxyuqKN5NxC8. El costo del taller es de 10 USD (70.000 Gs.) para estudiantes, y 15 USD (100.000 Gs) para profesionales.

Los pagos se pueden realizar via paypal (paypal.me/alerecalde) o transferencia bancaria a la cuenta Itau Paraguay (820378817) o Deutsche Bank (IBAN: DE72680700240058 1124 00) ambos a nombre de Alejandra Recalde. También por giros Tigo al 0982236474 a nombre de Mirta Fretes. Para mas información pueden comunicarse por whatsapp o Threema al +49 159 01951251.

 

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