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Es sabido que la pandemia visibilizó necesidades. Y ante la obligación de hacer más ciencia que contenga los efectos sociales y físicos del virus, 38 iniciativas científicas fueron seleccionadas en el llamado del CONACYT durante el 2020 en el Paraguay. Algunas evalúan los subrregistros epidemiológicos, otras hacen investigaciones genómicas y una usa inteligencia artificial.

La cantidad de licitaciones científicas adjudicadas por este llamado no llega al mínimo requerido para considerar en Paraguay la existencia de un renacer científico mediante la situación de crisis, pero sí apoyó algunas brillantes iniciativas científicas. Esto, según los propios investigadores.

La propuesta fue ahondar en las realizaciones científicas y de ingeniería, incluyendo los aspectos que no dependen de los científicos tales como infraestructura, tecnología y presupuesto, según lo recalcado por la doctora en biología Fabiola Román cuando daba inicio a la cuarta jornada del ciclo “COVID-19 en el Paraguay: Un abordaje científico y crítico”.

Las iniciativas presentadas en la cuarta jornada

Fue la Dra. Magaly Martínez, quien presentó el proyecto que utiliza nanoporos proteicos -detectan mediante pequeños poros el tipo de moléculas a secuenciar- para identificar variantes circulantes del SARS-CoV-2. Esto posibilita trazar el historial de circulación de las variantes, por ende, su predicción.

La tecnología nanopore -utilizada para la investigación- permite el paso de biomoléculas a través de una membrana porosa utilizada en el sistema, a la que se le aplica corriente eléctrica medida en picoamperes. Esta corriente aplicada es disminuida con la intervención de las moléculas a las que se les da paso, produciendo una disrupción de corriente, medible por un software acoplado a este sistema.

Con el registro de la medida de las disrupciones, se identifica el tipo de molécula y es posible la secuenciación del ADN. Un dispositivo nanopore se compone básicamente de dos partes: el dispositivo (parte más larga dividida en dos) y  la celda de flujo (placa más oscura) donde se coloca el ADN. Estas celdas son reutilizables hasta que no queden poros activos disponibles.

El Dr. Diego Stalder y el ingeniero Gustavo Pereira también compartieron la experiencia de desarrollo de su propuesta, hoy en proceso de conclusión «La implementación de laboratorios de un laboratorio de ensayos para ventiladores nacionales pulmonares».

Gracias a la adjudicación de su proyecto sobre desarrollo tecnológico, lograron realizar controles con parámetros de variaciones pulmonares, seguridad eléctrica, entre otros, para  garantizar la calidad de prototipos de ventiladores pulmonares producidos por la FIUNA, la UNI e Engineering y asociados.

Fue visto que ambos proyectos se posicionan como inversiones favorables a largo plazo para el sistema nacional de salud. El método de secuenciación adjudicado es pionero en el uso de software más eficiente y en la autonomía paraguaya en la realización secuenciación y permitirá secuenciar también genomas de otros agentes patógenos distintos al nuevo coronavirus.

Por su parte, la iniciativa de laboratorios de ensayos y control de ventiladores pulmonares  perdurará siendo una herramienta sumamente útil para la validación de equipos médicos.

Más proyectos

El 3 de mayo pudimos contar con los investigadores Luca Cernuzzi, Héctor Nakayama y Sebastián Grillo, bajo la moderación de la Dra. Alejandra Recalde. Quienes presentaron sus trabajos: el reposicionamiento de medicinas para el tratamiento de la COVID-19 basado en inteligencia artificial, la Evaluación de dispositivos de desinfección por aspersión y la simulación de modelos epidemiológicos para predicción y contingencia de la pandemia.

Si bien la implementación de inteligencia artificial (IA) en Paraguay es todavía incipiente en ámbitos no comerciales, el innovador proyecto presentado por Cernuzzi trascendió la innovación en el área. Ya que consideraron más de 2000 medicamentos aprobados para los seres humanos para determinar de manera inteligente cuáles convendrían contra el SARS-CoV-2.

El resultado concluyó en 4 posibles fármacos más aptos para su utilización contra las fases de infección e inflamatoria de la enfermedad en cuestión.

Diagramación de la propuesta de ensayos para la prueba de fármacos determinados como más aptos contra el SARS-CoV-2, por inteligencia artificial. (Zoom)

El Dr. Hector Nakayama presentó la evaluación de dispositivos de desinfección por aspersión, un proyecto del CEMIT de la UNA. Este proyecto tuvo el objetivo de verificar la eficacia de las cabinas de desinfección, determinar la actividad antibacteriana y antifúngica a través de un sistema de laboratorio de microbiología, concluyendo si realmente el producto es bactericida o fungicida.

Todavía queda pendiente finalizar las repeticiones de ensayo a mediados de mayo, ya que encontraron resultados muy variados dependiendo de la cantidad, la disposición y la calidad de los aspersores.

La última ponencia fue presentada por el Dr. Sebastián Grillo, sobre la simulación de modelos epidemiológicos para predicción y contingencia de la COVID-19. Para la investigación se relacionaron distintas variables que determinan el nivel de propagación del virus. Varias estimaciones y conclusiones pudieron ser extraídas, por ejemplo, que en el peor de los casos, el subregistro real de contagios es veinte veces mayor.

Fue crucial tener en cuenta distintos escenarios, los cuales fueron simulados de distintas maneras; una variable importante para las predicciones fue la movilidad, es decir, la actividad social y laboral de la población.

Este proyecto  ayudó a determinar los puntos más fuertes de retroceso del virus (cinturón oscuro dentro de las líneas de referencia) se dio en momentos en los cuales era posible la actividad laboral, no así la actividad social de ocio.

¿Cómo afectan las conclusiones científicas a las decisiones políticas?

Sabemos que muchas veces las decisiones de ir o no a cuarentena total, fueron hechas por intereses sectoriales, económicos, y esto fue un punto de discusión de la quinta jornada del ciclo de Ciencia del Sur. ¿En qué medida las conclusiones científicas llegan a ser tenidas en cuenta para frenar una pandemia?

La opinión de Grillo fue que el gobierno de Paraguay tuvo ciertos aciertos técnicos, pero desaciertos políticos que incidieron.“El modelo epidemiológico no es capaz de evaluar la parte política, simplemente te dice cuál es la tendencia”. En cuanto a la comunicación con las autoridades nacionales, explicó que para su proyecto sí existió, ya que solicitaron datos a la Dirección de Vigilancia de la Salud, del Ministerio de Salud.

En la cuarta jornada del ciclo de Ciencia del Sur estuvieron Sebastián Grillo, Luca Cernuzzi, Héctor Nakayama y Alejandra Recalde. (Zoom)

Por su parte, Luca Cernuzzi anunció que ya existen hospitales públicos y privados dispuestos a realizar ensayos clínicos según las recomendaciones concluidas sobre fármacos mediante IA. Así también, se vio la posibilidad de establecer diálogos con las empresas farmacéuticas para importar fármacos aún no existentes en el país, puntos no contemplados en el proyecto, “aunque creemos que son fundamentales para el país y por ende, para hacer más impactante nuestra investigación”, fue lo que aseveró.

Para Nakayama, el gran inconveniente es el tiempo, siendo los procesos de licitación un impedimento (al menos en el ámbito de la ciencia, crucial para adelantarse al virus en contexto de pandemia).

Recordó que los proyectos referentes a la COVID-19 son proyectos urgentes y necesitan resultados urgentes. “Creo que el CONACYT tendrá que ajustar un poco más en ese sentido así como al inicio se tenía en cuenta el cubo de prioridades del CONACYT, eso nos hace falta, sincerarnos”, fueron sus palabras.

Grillo, por su parte, se mostró deseoso de contar con un mayor apoyo a la investigación. “Me gustaría que hubiera más continuidad de los procesos… uno no sabe si el próximo año se podrá contar con fondos”, explicó, señalando que existirán más esperanzas mediante un mecanismo de acción para mantener la investigación.

Cernuzzi concluyó con las siguientes reflexiones: “Estamos aprendiendo a dar los primeros pasos para fortalecer los sistemas de investigación de Paraguay…No hemos alcanzado la meta, pero a través del PRONII estamos reviendo los criterios de ingreso y permanencia en los distintos niveles para mayor calidad y mayor impacto. Tal vez el CONACYT tenga un tiempo de vida útil hasta el 2023… si no aprendemos a dar saltos, estamos destinados a una ventana de tiempo muy corta”.

Todas las charlas y conferencias de Ciencia del Sur están disponibles en nuestro canal de YouTube.

 

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