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El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) se muestra cada vez más hermético con la presidencia de Eduardo Felippo. La Asociación de Investigadores Científicos del Paraguay (ADICIP) denuncia falta de transparencia por parte de la administración, chicanas y hasta maltratos dentro de la institución.

La gran crisis que generó el Presidente de la República, Mario Abdo Benítez, al designar a Felippo al frente del Consejo no cesa. Tras algunos meses de tregua a causa de la pandemia de COVID-19, los problemas y preocupaciones son cada vez más evidentes para la comunidad científica local.

Días atrás, el Conacyt contestó una de las varias notas enviadas por la ADICIP, que exigía la publicación del proceso de evaluación de las convocatorias finalizadas del Programa Paraguayo para el Desarrollo de la Ciencia y Tecnología (ProCiencia).

Pese a las insistencias, el organismo público respondió que las bases y condiciones tienen plazos específicos y que no van a dar a conocer información pública. A esto se suma la crítica casi unánime a la creación de la Comisión Revisora de Proyectos, que contempla evaluaciones de investigaciones por personas que no son investigadoras ni manejan el método científico.

Además, el Conacyt se niega a transmitir sus sesiones de manera online, evidenciando la inaccesibilidad con que se maneja. Sin olvidar que le toma de uno a dos meses subir a su portal las actas de las reuniones y las resoluciones. Algunas de las actas son constantemente cambiadas por los consejeros.

Ciencia del Sur conversó al respecto con el biólogo José Luis Cartes, director de Guyra Paraguay y presidente de la Asociación de Investigadores Científicos del Paraguay. Cartes es investigador categorizado en el Programa Nacional de Incentivo a los Investigadores (PRONII), de las áreas ciencias agrícolas y ciencias naturales.

Para tener la versión del Conacyt, nuestro medio contactó semanas atrás –mediante varias plataformas- con su Presidencia, a través de su Dirección de Comunicación, obteniendo promesas de contestación, que hasta la fecha no se cumplieron.

Nota del Conacyt, remitida hace unas semanas a la ADICIP.

-¿Cómo toman la respuesta del Conacyt a sus pedidos?

En primer lugar, tenemos que aclarar que, desde la creación de la Asociación, ya remitimos varias notas al Conacyt. Una de ellas es el pedido de reconsideración de los plazos de entrega de resultados de los proyectos en ejecución de ProCiencia, por motivos de la COVID-19, la cual hasta la fecha no ha sido respondida.

La última nota es una reiteración de varios pedidos, entre ellos, la necesidad de conocer los procesos y detalles del concurso realizado a la convocatoria de ProCiencia, por la demora del mismo, y en la que se solicitó la intervención de una comisión ad hoc para determinar a los adjudicados.

Nos interesa de sobremanera poder cotejar las calificaciones realizadas por la evaluación por pares, que es el proceso normal de evaluación de las propuestas presentadas, con la lista de los proyectos adjudicados por el comité ad hoc, que es un procedimiento extraordinario.

-¿El Consejo está ocultando información pública?

En realidad, consideramos que la actual administración está ocultando información al mismo Consejo. Hemos reiterado por nota la necesidad urgente de que las sesiones del Consejo sean públicas y que puedan ser escuchadas por cualquier persona de la sociedad paraguaya.

Por eso nuestra consulta en las redes a los miembros que conforman el Consejo, el hecho de que algunas de nuestras notas no han sido consultadas al pleno del Consejo, nos hace pensar que se está ocultando información a sus miembros y a la comunidad científica.

Tenemos dudas y nos preocupa, por ejemplo: ¿Dónde están las actas de juzgamiento de la comisión ad hoc a los proyectos presentados a concurso? ¿Qué criterios utilizaron para decidir adjudicar un proyecto y rechazar otro?

No ponemos en duda la profesionalidad o la formación de sus miembros, que podrían ser sobresalientes en sus campos de actuación. Sin embargo, ¿con qué idoneidad pueden juzgar, por ejemplo, proyectos de tan diversas índoles como matemáticas abstractas, astrofísica, medicina especializada, botánica taxonómica, ciencias agrarias, electrónica, ciencias sociales, biología evolutiva y molecular?

Y estas menciones entre muchas otras disciplinas presentadas. Pero como no responden al pedido de aclaración sobre estos puntos, es de sospechar que sí se está ocultando información ex profeso.

-¿Por qué creen que no quieren dar a conocer las evaluaciones? ¿Cuál es el problema?

Sospechamos que existen muchas discrepancias entre lo admitido por el comité ad hoc y las calificaciones otorgadas por los pares en su evaluación de doble ciego. Ellos se remiten a argumentos del tipo “La ley nos habilita” o “Los términos de referencia del llamado nos impide” que en realidad consisten en chicanas y argumentos evasivos.

También representa una gran contradicción con lo que es el Conacyt y lo que ellos mismos pusieron en su nota como parte de lo que dice su ley de creación, pues afirma: “Cabe mencionar en este sentido, las atribuciones del CONACYT: Ley 2279/73 Art. 7° inc. c)… inc. m) promover la racionalización y transparencia en las gestión y aplicación de los recursos públicos y privados destinados a la investigación científica, el desarrollo tecnológico… etc”.

También hacen mención a la Ley N° 5282/14 de libre acceso ciudadano a la información pública. Yo les agradezco que hayan citado estas dos leyes, pues aquí la pregunta que se impone en relación a la respuesta presentada es ¿Pueden los TdR establecidos en un reglamento ir contra la ley? Específicamente las leyes anteriormente mencionadas.

Reconocemos la importancia del respeto por la confidencialidad, en un proceso de juzgamiento de proyectos de investigación, hasta que se determine la adjudicación. Después, haciendo honor a la transparencia y al derecho ciudadano de acceso a la información sobre el uso de los recursos, es imperativo conocer los detalles del proceso, así como si este se ajustó a lo que implica el desarrollo de las ciencias y tecnologías en el país.

Caso contrario, se despierta la suspicacia de que se aplicaron otros criterios para la selección de proyectos y no los acordados previamente.

En este punto llama la atención un párrafo de la respuesta del Ejecutivo del Conacyt donde menciona que hasta que no se firmen los contratos, no existe un compromiso real con el concursante. Eso es una aberración y les explico por qué.

Los contratos que se firman con los concursantes adjudicados representan un trámite final de un proceso de selección. El proceso de selección se basa en la revisión por pares de doble ciego, es decir el evaluado y el evaluador ni sospechan quiénes pueden ser, no se conocen, no tienen ninguna relación entre sí.

Eso se hace con evaluadores extranjeros, pues nuestro medio es muy pequeño y de alguna u otra forma, todos tenemos algún tipo de relación, por eso también preguntamos lo del conflicto de intereses. En síntesis, el contrato no forma parte del proceso de selección, sino que es el compromiso de reconocer a los mejores evaluados en el proceso. Si fuera así, si los contratos fueran parte de la selección, ¿para qué hacemos el concurso y la evaluación por pares?

José Luis Cartes, biólogo y presidente de la ADICIP. (Gentileza)

-¿Por qué consideran que no quieren transmitir sus sesiones a toda la sociedad?

En realidad, no sabemos si la no trasmisión de las sesiones es una decisión del pleno del Consejo o solo de un grupo. Hicimos ese pedido hace cuatro meses porque los investigadores tenemos derecho a saber qué y cómo se discuten en el seno del Consejo, los temas de ciencia y tecnología, entre otros.

Es más, queremos creer que los representantes de las instituciones no tendrían objeciones al pedido y les gustaría como desde hace tiempo lo hacen otros colegiados, mostrar las sesiones en nombre de la transparencia. Pero hasta ahora, la respuesta del Ejecutivo del Consejo es que no se puede llevar adelante el pedido, ya que se precisan “hacer adecuaciones tecnológicas y edilicias”, lo cual es una burla.

En especial durante la cuarentena, donde en todo el planeta Tierra las personas llevan adelante reuniones, conferencias, sesiones y encuentros virtuales.

Por otro lado, hemos recibido denuncias de maltratos verbales realizados durante las sesiones, que incluso podría entenderse como una agresión de género, teniendo en cuenta que la persona afectada es una mujer. Con intervenciones prepotentes que no se corresponden en una institución como esta, ¿será eso lo que se desea ocultar?

Siendo que todo lo que es y hace el Conacyt es de bien público, es perentorio que las sesiones sean públicas.

-¿Hay un retroceso sobre transparencia en el Consejo?

Vemos que ahora el Conacyt se maneja como si fuera una empresa privada, y no como un consejo participativo como se menciona en una de las cartas. Para nosotros la situación anterior era otra, pues las reglas estaban más claras.

Ciertamente, sí hubo errores y problemas, pero tenemos que considerar que fueron los primeros pasos de desarrollo de los programas de ProCiencia, y es hasta natural que eso ocurra. Ya es tiempo de sacar aprendizajes, evolucionar y apuntar a mejorar.

Pero para el efecto es fundamental que haya claridad, transparencia en la gestión y una mayor y mejor participación a la comunidad, de lo que ocurre en el Consejo.

-¿Qué otras acciones planteará la ADICIP para este caso?

La asociación recurrirá a todas las instancias legales posibles para obtener lo que consideramos nos corresponde de forma justa. Por último, aprovecho para mencionar que en la nota de respuesta del Ejecutivo del Conacyt se menciona “que es una institución que representa a todos los sectores de la sociedad por su misma Ley de creación”.

Lamento decir que esto no se condice con la verdad, dado que muchos sectores, relacionados a la ciencia y tecnología que no están representados en el Consejo, mientras que otros están sobrerrepresentados, lo que es injusto e inequitativo.

Vamos a trabajar para cumplir la ley, tal como expresa en su espíritu y su esencia, y estamos aquí no solo para defender los intereses de los investigadores asociados sino también para mejorar el desarrollo de las ciencias en el país.

terna conacyt
Las sesiones del Conacyt no son públicas hasta hoy. La Presidencia se resiste a transmitir las reuniones de forma online. (Conacyt)

Nota del editor: El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) se comunicó con Ciencia del Sur para aclarar que el 15 de abril de 2020 ha respondido a la ADICIP sobre la reconsideración de los plazos de entrega de resultados de los proyectos de ProCiencia. Motivo por el cual nos ha remitido la nota enviada a la organización y que reproducimos a continuación.

Esta aclaración se realiza el viernes 5 de junio, a las 14 horas.

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