Dra. Mereles: El despegue de la ciencia vendrá cuando dialoguemos seriamente sobre qué podemos hacer en Paraguay

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Un diálogo racional y un plan país que permitan despegar a la ciencia. Es la idea que tiene la Dra. Fátima Mereles, investigadora y vicepresidenta de la Sociedad Científica del Paraguay (SCP) para mejorar la situación de la investigación en el país. La bióloga reconoce la importancia de su organización -en su centenario- como un foro de gente de mente abierta y sentido crítico.

Hubo un tiempo en que la Revista de la Sociedad Científica era uno de los pocos materiales intelectuales que difundía los conocimientos creados en Paraguay y que llegaba a varios países del mundo. Hoy integra importante indexaciones y exige mayor calidad en sus publicaciones.

Pero no es lo único que cambió. También se renovaron el Reglamento de la entidad y los requisitos de ingreso como socios. Pero hubo otras épocas en las que la SCP podría servir como trampolín político o espacio para quienes nada aportaron a la organización. Es la visión que tiene la Dra. Mereles.

Fátima integra actualmente la Comisión Directiva liderada por la Dra. Antonieta Rojas de Arias que tiene a su cargo la celebración de los 100 años de la institución y una renovación sin precedentes de la nucleación que fue ideada por el filántropo y médico Andrés Barbero.

Mereles es reconocida por su incansable trabajo en sus diferentes líneas de investigación. Bióloga por la UNA y doctora en ciencias por la Universidad de Ginebra, tiene más de un centenar de publicaciones científicas, fruto de sus investigaciones y descubrimientos. Asumió interinamente la presidencia del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) en 2009.

Fue titular de la cátedra de botánica en la Facultad de Ciencias Químicas de la UNA. Actualmente es investigadora asociada al Centro para el Desarrollo de la Investigación Científica (CEDIC) y está categorizada en el nivel III del Programa Nacional de Incentivo a los Investigadores (PRONII). Tiene varios reconocimientos, el último en 2020, un doctorado honoris causa por la Universidad Autónoma de Encarnación (UNAE).

-¿Por qué es importante una institución como la Sociedad Científica del Paraguay?

Porque una de las cosas que realizan entidades como estas es aglutinar a personas que se dedican a las ciencias y por ende suponemos que son gente con una mente muy amplia y un sentido crítico muy fuerte. Son capaces de conformar un nicho necesario en cada país para poder dirimir, consensuar y llevar adelante paradigmas importantes que sirvan como ejemplo.

Una sociedad científica debería estar abierta a ser un foro permanente que alimente a las ciencias, al espíritu crítico, a ser ejemplos de honestidad y constituirse en apoyo permanente para aquellas instituciones en donde se realiza la ciencia per se, como las universidades, los centro de investigación y otras.

Además de constituirse en una organización de apoyo a los investigadores y a la investigación.

-¿Qué hechos o eventos marcaron a esta organización en un siglo de vida? ¿Cuáles son los logros de la SCP?

El primer gran evento fue la misma idea del Dr. Barbero de constituir esta Sociedad. Inmediatamente después se crea la Revista de la Sociedad en donde los científicos de Paraguay (nacionales y extranjeros residiendo en el país) tuvieron la oportunidad de difundir sus conocimientos.

Esta Revista tuvo en su momento un gran impacto y su tirada llegaba a varios países del mundo. Por su reconocimiento, la misma está indexada a plataformas que la reconocen como un órgano internacional. Me refiero al Botanical Periodicum Huntianum (BPH), en donde se le reconoce una abreviatura universal, como a muchas de las revistas más importantes del mundo.

La Revista, con los esfuerzos actuales de esta CD, está ingresando a indexaciones más importantes para una mayor visibilidad, como Latindex y ahora Scielo, además de ser online, es decir, completamente actualizada.

Por ello también los investigadores deben tener en cuenta que los artículos a ser publicados ahora ya pasan por evaluaciones más exigentes, realizadas por supuesto por los propios pares, nacionales pero sobre todo extranjeros. La Revista pasó y pasa por diferentes épocas, pero ella continúa muy bien. Mantener esto es más que un logro, sin dudas.

En épocas pasadas, la SCP contaba con una pequeña bolsa para financiar proyectos de investigación y de esta manera apoyar el trabajo de los investigadores. Los resultados de estos proyectos se publicaron en la Revista de la SCPY.

La SCP forma parte integrante de Consejos importantes como el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y el Fondo de Bosques Tropicales, entre otros, para llevar lo mejor de nosotros y colaborar de esta manera al engrandecimiento del país.

La SCP es sitio en donde se imparten conferencias, charlas temáticas, cursos y todo cuanto se pueda hacer para enriquecer la investigación. En el año 2019 hemos hecho un importante evento: el III Congreso Internacional e Interdisciplinar Alexander von  Humboldt-Aimé Bonpland en Paraguay, que contó con la participación de importantes académicos internacionales, llevando adelante lo que años antes se había iniciado el que fue una exposición sobre la vida y obra del botánico Aimé Bonpland, que vivió en Paraguay 11 años.

En síntesis, muchos logros sin dudas. No me olvido ni del Herbario histórico, un referente de las colecciones botánicas más antiguas del Paraguay, que puede ser consultada.

Lo que ha hecho esta CD es iniciar el proceso de digitalización, es decir modernizar el mismo para que las colecciones estén disponibles a todos los botánicos del mundo online. Este proceso cuesta tiempo y dinero. No es fácil pero se hace el esfuerzo.

-En los últimos años, la SCP está resurgiendo. ¿A qué factores se debe esto?

Es una pregunta que no quisiera contestar de manera muy personal pues formo parte de la comisión directiva. Creo que es una pregunta que la deben responder otros miembros de la misma; de cómo ven hoy a ésta institución.

Solo quisiera mencionar lo siguiente. Los cambios casi siempre son necesarios en todas partes. Personas distintas impelen nuevas improntas a una institución. Lo que tratamos de hacer es que el ingreso a la misma sea realmente de investigadores, al haber sido creada como la casa natural de los mismos y nunca debe ser usada como un escalón para advenedizos.

Ponemos todo de nosotros mismos, tratando de dar el ejemplo. Creo que sencillamente es eso.

-A su modo de ver, la coordinación de varias ediciones del Encuentro de Investigadores, la publicación de la revista, la creación del Science Corner y el resurgimiento el Premio Barbero, ¿le dieron un nuevo dinamismo a nuestra ciencia local?

Por supuesto que sí. Todas esas actividades ininterrumpidas le han dado mucha visibilidad a la SCPY. Esperemos que sea un punto cero para que esto vaya prosperando, igual o de otra manera pero nunca volver atrás.

Los cambios como mencioné, los llevan adelante las personas. Estas a su vez cambian pero lo que nunca debemos perder es el norte de la misma, el gran objetivo del Dr. Andrés Barbero.

-¿Cuáles son los desafíos que tiene durante su vicepresidencia? ¿Qué proyectos tiene esta comisión directiva?

Por el momento tenemos una hoja de ruta (ya mencionada) y el tiempo para la realización de la misma, de manera anual. A este año le sumamos los festejos del centenario y fuera de dicha hoja siempre van apareciendo situaciones complementarias.

El Herbario, el Encuentro de Investigadores, el Premio Andrés Barbero, la participación en los diferentes consejos ya nos demandan bastante tiempo. Todas las actividades nos demandan no solo esfuerzos sino también dinero, para lo cual la recaudación de fondos -para los eventos específicos. es necesaria.

Con los subsidios que nos pasan, podemos mantener actividades limitadas. Es un gran desafío sobre el que debemos conversar muy seriamente.

La bióloga Fátima Mereles tiene varias líneas de investigación y diferentes reconocimientos. (Foto gentileza de la Universidad Autónoma de Encarnación)

-Tiene 73 socios activos y otros honorarios, ¿es difícil ser miembro de la SCP? ¿Qué requisitos precisan los investigadores?

Me cuesta -un poco- responder a esta pregunta. Hoy día el ingreso, si bien no es difícil, no es directo como hace algunos años y pasa por un proceso, tratando como dije anteriormente, que los que vayan ingresando sean investigadores.

Hemos hecho algunas reformas que constan en un nuevo reglamento sancionado no hace mucho, ajustándonos a los tiempo modernos. Los interesados deben llenar formularios y demostrar su quehacer como investigador.

Sin embargo debo reconocer que tenemos que volver sobre dicho punto, para hacerlo mucho más ágil. Lo que menos tenemos que incorporar son procesos burocráticos que no condicen con el mundo científico.

Lo que tenemos hoy es el resultado de cómo han tratado otras comisiones directivas, de usar a la institución como trampolín político y han entrado masivamente gente que poco o nada han aportado a la Sociedad. Ese tipo de cosas deben evitarse a toda costa y por el momento no encontramos otra manera.

Tenemos que volver a las recomendaciones de los pares miembros, incluida las personas de la CD, porque, ¿quién sino nosotros conoce más el ambiente?

No quisiera extenderme mucho acá, solo decir que creo que debemos agilizar más el ingreso y no obrar de la manera en cómo lo hicieron algunos predecesores. Nosotros nos atamos las manos, cuando debe ser lo contrario.

-Paraguay todavía invierte poco en investigación y desarrollo. ¿Cómo se puede hacer para revertir la situación y despegar?

Creo que la Sociedad está haciendo su parte, sin dudas. Pero el tema de la inversión a una economía del conocimiento tiene muchas aristas. El compromiso país es fundamental, sin esto nada es posible. Nosotros hemos evaluado PROCIENCIA I, tratando de ayudar a que la segunda parte salga mejor.

Lo hicimos de manera institucional y también personal. Lamentablemente no siempre el compromiso de los ministros que conforman el FEEI es el mismo con la investigación. Como dije alguna vez, emulando lo que a su vez lo mencionó un compañero de Equipo Nacional de Estrategia País (ENEP): pareciera que tratamos de sacar a la carreta del fango, estirando cada uno por su lado, sin ningún plan país.

El despegue vendrá en cuanto nos sentemos a hablar de cómo realmente podremos hacer de este país algo mucho mejor. El diálogo racional es fundamental y en gran parte es responsabilidad de las personas que están en los cargos los que deben propiciar el mismo.

Alguna vez tenemos que arrancar en serio.

-¿Considera que ProCiencia 2 del CONACYT beneficiará aún más el desarrollo de la I+D+i del país?

No tengo dudas de ello. Ojalá que realmente se tomen en cuenta todas las consideraciones realizadas, al menos las más importantes, para ir mejorando.

La Dra. Fátima Mereles también fue panelista del III Seminario de Comunicación Científica Digital de Ciencia del Sur en la edición de 2019. (Basilio Ruiz)

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Director ejecutivo de Ciencia del Sur. Estudió filosofía en la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y pasó por el programa de Jóvenes Investigadores de la UNA. Tiene diplomados en filosofía medieval y en relaciones internacionales.
Condujo los programas de radio El Laboratorio, con temática científica (Ñandutí) y ÁgoraRadio, de filosofía (Ondas Ayvu).
Fue periodista, columnista y editor de Ciencia y Tecnología en el diario ABC Color y colaboró con publicaciones internacionales. Fue presidente de la Asociación Paraguaya Racionalista, secretario del Centro de Difusión e Investigación Astronómica y encargado de cultura científica de la Universidad Iberoamericana.
Periodista de Ciencia del Año por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (2017). Tiene cinco libros publicados.

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