La bióloga Antonieta Rojas de Arias es fundadora e investigadora del CEDIC. (Desirée Esquivel/Ciencia del Sur)
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Para la Dra. Antonieta Rojas de Arias, presidenta de la Sociedad Científica del Paraguay (SCP), falta articular objetivos y planes para mejorar el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, además de tiempo. La bióloga sostiene que también se debe comenzar a trabajar en la generación de recursos para hacer investigación en el país.

En enero de 2021, la SCP –fundada por Andrés Barbero– cumplirá un siglo de existencia. Por varias décadas, fue casi la única referencia de investigación en el país, ya que aglutinaba a los pocos científicos locales y publicaba disciplinadamente su revista. En los últimos años está resurgiendo, con varias actividades, competencias y trabajos.

Uno de los eventos más importante es el V Encuentro de Investigadores, que se hará del 9 al 12 de noviembre, y que reunirá más de 300 investigaciones realizadas en Paraguay en diferentes áreas del conocimiento. Es una vidriera que permite ver qué tipo de trabajos científicos se hacen en el país y conocer los límites y alcances de los mismos.

Justamente, según la investigadora, uno de los desafíos de la ciencia incipiente de Paraguay es la generación conocimiento de calidad.

En esta entrevista con Ciencia del Sur, Rojas de Arias asegura que nuestro país debe unirse a la ciencia global. Además de hacer hincapié en la ausencia de un ruta definida para la ciencia paraguaya en todos los ámbitos, pero especialmente en el académico, gubernamental y empresarial.

Antonieta es bióloga y doctora en zoología aplicada, además de fundadora e investigadora del Centro para el Desarrollo de la Investigación Científica (Cedic). Desde hace unos años, es la presidenta de la SCP. Es una de las investigadoras más prolíficas de Paraguay.

Está categorizada como investigadora nivel III del Programa Nacional de Incentivo a los Investigadores (PRONII) y es consejera del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT). En 2016 recibió el Premio Nidia de Romero de la Universidad Iberoamericana, en la categoría “Investigadora destacada” y en 2018 fue declarada ciudadana ilustre de la ciudad de Asunción.

-¿Por qué es importante un evento como el del V Encuentro de Investigadores?

Desde 2016 el Encuentro de Investigadores ha propiciado la creación de un foro de discusión entre diferentes profesionales de la ciencia. Hemos visto con satisfacción el acercamiento de personas que realizan un quehacer similar y que ha generado redes de trabajo, fortaleciendo la generación de conocimientos en diferentes ámbitos.

Los eventos científicos cumplen una función fundamental para la difusión del conocimiento, la puesta al día de los participantes y sobre todo el intercambio entre investigadores. Estas iniciativas ayudan a consolidar redes. En ciencia ya no se trabaja solo. Los mejores avances en el conocimiento ocurren en la interfases de las ciencias.

-¿Cuántos trabajos se presentarán este año?

Se postularon 301 trabajos científicos para ingenierías, matemáticas y física, ciencias agrarias y naturales, ciencias de la salud y biomedicina y ciencias sociales y humanidades. Corresponden a 60 presentaciones orales y el resto utilizará la modalidad de pósteres.

-Es un año muy diferente por la pandemia. ¿Será muy diferente este evento a los anteriores?

Sí, la pandemia nos ha cambiado la vida a todos. Nos ha desafiado como profesionales, como ciudadanos y como seres humanos. El gran desafío para la Sociedad Científica ha sido no interrumpir este evento que cada año gana más adeptos.

Hemos desarrollado plataformas con profesionales nacionales para presentar las conferencias, presentaciones orales y pósteres de una manera virtual. Las conferencias de profesionales nacionales e internacionales serán en mayor número gracias a la flexibilidad que nos da el sistema online.

Las bondades de este sistema permitirán una mayor participación de investigadores y profesionales en general, además del acceso a un importante número de pósteres que estarán expuestos durante toda la semana.

El acceso a participantes y público en general será de manera gratuita a través de la plataforma del evento.

-También se entregará el Premio Andrés Barbero 2020. ¿Se está reposicionando este galardón en los últimos años?

Efectivamente, con este Premio Andrés Barbero 2020 empezamos el segundo ciclo de entregas, con apoyo anual de la Fundación La Piedad. Este año corresponde a las ciencias sociales y humanidades. Se presentaron 22 tesis de grado y 15 tesis de posgrado, las cuales fueron defendidas en el periodo 2017-2019.

-¿Cómo evalúa al actual sistema nacional de ciencia y tecnología (SNCyT)? ¿Se está mejorando?

Para contextualizar el SNCyT está conformado por un grupo de entidades que trabajan en torno a la ciencia. Incluye a los reguladores, los financiadores, los ejecutores, como universidades, institutos o centro de investigación, ONG dedicadas a la investigación y otras instituciones de interfase como observatorios por ejemplo.

Actualmente el único regulador es el CONACYT y se sumó al BID, el FONACIDE, como ente financiador. La articulación es la herramienta fundamental para lograr la consolidación del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología.

No existen fondos indefinidos para mantener un sistema como este, por lo que además de iniciar el apoyo a la búsqueda y a la producción de valor agregado y a la investigación que se genera en universidades, instituciones y centros de investigación, el sistema debe engranar perfectamente con todos sus componentes para logran el progreso de la ciencia en el país.

Evitando de esta forma duplicaciones de esfuerzos, administraciones poco eficientes y teniendo claro las acciones para impulsar sus fortalezas y oportunidades y minimizar sus debilidades y amenazas.

Una de las principales debilidades del SNCyT es que no se han puesto en funcionamiento a todos los actores. El FONACyT está creado por ley pero no está funcionando y se ha sustituido hasta el momento con los fondos de FOCEM, del BID y ahora se suma el FONDACIDE.

Ya que el CONACYT no recibe dinero del presupuesto del tesoro destinados a las actividades de investigación.

CONACYT cumple actualmente con varias funciones que deberían ser independientes a este ente regulador, por ejemplo en la generación de políticas deberían estar los científicos, y otros miembros de los sectores públicos y privados que no sean ejecutores o ligados a los reguladores.

Además, debería existir un observatorio que mida los impactos que produce el sistema de manera independiente. Una reforma de este sistema y de las atribuciones a los diferentes entes participantes podría mejorar su funcionamiento y estimular una verdaddera articulación que permita consolidar el sistema.

La Dra. Antonieta Rojas de Arias es una de las investigadoras más productivas que tiene actualmente el Paraguay. (Ciencia del Sur/Desirée Esquivel)

-¿Qué falta para consolidar la ciencia paraguaya en los próximos años?

Falta tiempo. La inmediatez no es un atributo de la ciencia mucho menos para su consolidación. Paraguay necesita generar conocimiento de calidad y fortalecer su capacidad local, en especial la formación de sus recursos humanos en ciencia y fortalecer la infraestructura que les permita producir adecuadamente.

Se requiere tener una ruta clara en el ámbito académico, empresarial y gubernamental. Las universidades nacionales deben articularse más con su entorno, identificar prioridades, generar redes de trabajo, acortar las brechas en conocimiento fundamental.

Deben iniciar acciones para generar recursos, pues el financiamiento con que contamos en este periodo no será indefinido. Las universidades deben autodefinirse y marcar el camino a sus funcionarios e investigadores.

Por otro lado, el sector empresarial no debe minimizar los riesgos fundamentándose en conocimientos fiables y en tecnologías ya existentes fuera del país. Muy poco se piensa en la investigación en la universidad para generar conocimientos científicos o tecnológicos que apoyen al sector empresarial.

Hay que comenzar a pensar en el riesgo compartido si queremos generar investigación con el ojo puesto en el mercado y esperar resultados nacionales de calidad. Del gobierno se requiere una clara ruta en desafíos y en inversión para alcanzar los objetivos trazados en el Plan 2030, hay que mirar más allá de nuestro horizonte nacional y unirnos a la ciencia global.

Esta pandemia ha desnudado nuestras desigualdades en ciencia y tecnología, por lo que debemos prepararnos para las respuestas a eventos adversos de cualquier índole.

Debemos ser capaces de producir en escenarios de escasez para palear las necesidades que de manera clara hemos visualizado actualmente y construir con evidencias locales la respuesta necesaria para progresar en ciencia y consolidarla.

-En 2021, la SCP cumplirá 100 años. ¿Es hoy la SCP uno de los referentes principales de I+D en el país?

Efectivamente el 9 de enero de 1921 el Dr. Andrés Babero junto a un grupo de connotados profesionales e investigadores del Paraguay, creó la Sociedad Científica del Paraguay, poco tiempo después su revista, donde han publicado a lo largo de estos 100 años importantes científicos internacionales.

Es realmente un acervo cultural del Paraguay todo el contenido en conocimiento que se encuentra en sus páginas. La revista, así como la Sociedad ha tenido diferentes épocas, marcadas por eventos importantes que provocaron cambios en su revista, en su conformación e inclusive en su orientación.

Sin embargo, la Sociedad sigue apoyando de manera multidisciplinaria en la difusión de las ciencias físico-naturales y matemáticas, incorporándose a las ciencias sociales más recientemente. Actualmente entramos en el proceso de digitalización de la revista y su indización en las más importantes bases de datos a nivel mundial a través de SciELO.

A partir de 2016 hemos dado un impulso a la divulgación científica a través del Encuentro de Investigadores, promoviendo conferencias de interés, dictando conferencias en todo el país sobre la ciencia en Paraguay y facilitando el espacio de la Sociedad a todas aquellas instituciones que deseen difundir sus eventos científicos con apoyo de la Sociedad Científica.

-¿Qué eventos o propuestas se harán para conmemorar esta fecha?

Desde el año pasado todas nuestras actividades han sido camino a los 100 años. Inicialmente teníamos un plan muy ambicioso para la celebración de los 100 años, pero la pandemia nos ha obligado a cambiar algunas actividades previstas.

No obstante, tendremos actos de reconocimiento a investigadores, homenaje al Dr. Andrés Barbero, representaciones alegóricas al momento de la fundación, un libro sobre la historia de la Sociedad Científica del Paraguay, una estampilla que conmemorará el evento y actividades culturales online. Estaremos celebrando durante todo el año tan importante evento para la Sociedad y el país.

La Sociedad Científica del Paraguay cumplirá 100 años de existencia en enero de 2021. (Ariel Insaurralde/Ciencia del Sur)

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