El proyecto pretende crear un Sistema Nacional de Investigadores y profesionalizar a los científicos. (Freepik y Ciencia del Sur)
4 min. de lectura

 

La Cámara de Diputados del Paraguay comenzó a debatir, a través de una mesa técnica, el proyecto de Ley del Investigador Científico, que reconocería una serie de derechos a los trabajadores de la ciencia. El país necesita alrededor de 5.000 investigadores para alcanzar la media regional, pero apenas tiene 515 categorizados.

El Congreso aseguró que es preocupante el descenso del número de investigadores en el país en el último año. El Poder Legislativo convocó a una mesa técnica conjunta que se realizó este martes 7 de septiembre. El evento, organizado por la Comisión de Educación y Cultura y la Comisión de Ciencia y Tecnología de Diputados, contó con la participación del CONACYT, el MEC, la SCP y la ADICIP.

La falta de reconocimiento institucional y de estabilidad laboral fueron algunas de las razones que motivaron a la creación de esta iniciativa, presentada en junio de 2020 por la Sociedad Científica del Paraguay (SCP).

“Estas realidades: desarrollo económico y social, creciente participación científica a nivel regional e internacional, salto cuantitativo y cualitativo en los recursos públicos, consolidación de una comunidad científica y técnica profesionalizada y abierta al mundo, y la migración hacia una economía basada en el conocimiento y la innovación exigen medidas transformadoras como las contempladas en este proyecto de ley”, según los proyectistas.

Esta es la propuesta original.
PROYECTO-D-2057441

Durante la celebración de la mesa, la presentación estuvo a cargo de Francisco Giménez, asesor de la Comisión de Educación, quien aseguró que el artículo 76 de la Constitución Nacional obliga al Estado a fomentar la investigación científica y tecnológica. Manifestó que el investigador no es reconocido como tal dentro de la sociedad paraguaya, pero también alertó de quienes se autodenominan como investigadores, pero en realidad no tienen producción científica.

Resaltó que el proyecto de ley crea el Sistema Nacional de Investigadores, que permitiría mayores oportunidades a la comunidad científica local, y profesionalizaría a todos aquellos que desde hace mucho tiempo trabajan en investigación. Puntualizó que existen serios cuestionamientos al Programa Nacional de Incentivo a los Investigadores (PRONII) por sus criterios burocráticos.

Alertó sobre el bajo número de investigadores que actualmente tiene el Paraguay, específicamente en el PRONII, lo que genera mucha preocupación en todo el sistema, ya que según las proyecciones mismas del CONACYT, necesitamos al menos 5.000 científicos activos y subvencionados.

Posiciones diferentes

Diferentes instituciones dieron a conocer su postura sobre el Proyecto de Ley del Investigador Científico. (Comisión de Ciencia y Tecnología)

El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología tiene una lectura diferente y hasta crítica del proyecto de ley. Específicamente en lo que respecta al ámbito de la aplicación y gobernanza. Ya que, según la Dra. Zully Vera, rectora de la UNA y consejera del CONACYT, debe quedar más amplio y claro, por sobre todo.

Pidió incluir a la recientemente aprobada Ley de creación de unidades de gestión de proyectos de investigación de universidades e institutos superiores de gestión pública. Sostuvo que la pandemia de la COVID-19 influyó enormemente para volver a recuperar el protagonismo de la ciencia en la sociedad, por lo que se debe aspirar a construir sinergia para concretar los objetivos en conjunto.

Por su parte, la representante del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) comentó que su institución no tiene aún una postura definida sobre la iniciativa, pero que ya resaltan algunas dudas sobre la creación de un Sistema Nacional del Investigador, específicamente en la vinculación con otras leyes e instituciones que ya existen.

El MEC también hizo hincapié en su visión de la construcción de un ciudadano, lo que quiere el Estado de su población. Al respecto, indicó que la ciencia sí o sí debe estar incorporada. Por último, solicitó que se aclarase qué tipo de presupuesto demandaría esta ley, con todo lo que crea.

Mientras que la Dra. Antonieta Rojas, investigadora y presidenta de la SCP, dijo que presentaron el proyecto porque se precisa de estabilidad laboral para los investigadores. Y que se busca consolidar y promover una mejor calidad de investigación científica y tecnológica, además de innovación, en el país.

Rojas resaltó que el PRONII, programa estrella del CONACYT, muestra un aumento sostenible de la producción científica nacional en los últimos años, pero que, a pesar de los logros, no existe una figura legislada o reglamentada o marco normativo que proteja al investigador del Paraguay.

“La producción científica requiere de condiciones básicas de financiamiento. El eje principal de la ley es el investigador. Paraguay necesita en este momento esta ley. La pandemia demostró que sin ciencia no hay futuro. Por los tiempos adversos que se viven, necesitamos articular ciencia y política. Debemos prepararnos para generar conocimiento para el futuro. Pero tampoco podemos innovar si no hay ciencia fundamental”, reconoció Antonieta.

Mientras que la Asociación de Investigadores Científicos del Paraguay (ADICIP) destacó que se propone esta ley para proteger los derechos del investigador como trabajador y no se apunta a una institución en particular. Ya que incluso se reconoce al CONACYT como la autoridad encargada de ciencia y tecnología en el país.

“Actualmente no podemos garantizar un mínimo de estabilidad y seguridad a los investigadores. El investigador no va a poder desarrollar el conocimiento de esta forma. Hay que recordar que la ciencia es no es un gasto”, dijo José Luis Cartes, investigador y presidente de la ADICIP.

Otra mesa y sin unanimidad

El siguiente paso en el estudio de esta propuesta será la convocatoria a otra mesa técnica, pero esta vez, los convocados serán las universidades –tanto públicas como privadas- institutos superiores y la comunidad científica en general. En la de este martes estuvieron algunos legisladores, entre ellos Blanca Vargas de Caballero y Sebastián García, presidenta de la Comisión de Educación y presidente de la Comisión de Ciencia, respectivamente.

No existe unanimidad de posturas sobre la ley en la comunidad local de investigadores. Hay posiciones encontradas y contradictorias entre sí. En algunos ámbitos, como los de iniciación científica, incluso, habría preocupación. La mayoría de los investigadores paraguayos no está agremiado ni asociado, lo que dificulta su organización.

Lo que sí es seguro es el descenso del número de profesionales financiados por el CONACYT a través del PRONII. Ciencia del Sur publicó hace unos meses que este programa, surgido en 2011, nació con 237 categorizados y se llegó a un máximo de 746 en 2018. Hoy la cifra quedó en 515 investigadores apoyados económicamente, de todas las áreas.

Casi dos horas duró la primera mesa técnica sobre la labor de los investigadores científicos del Paraguay. (Comisión de Ciencia y Tecnología)

¿Qué te pareció este artículo?

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (7 votos, promedio: 5,00 de 5)
Compartir artículo:

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here