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«En Iberoamérica, como en el resto del mundo, necesitamos más Cultura, con mayúsculas, y más pensamiento crítico».

¿Qué es realmente la superluna? ¿Es tan relevante  a nivel astronómico? ¿Por qué hay mucho sensacionalismo en los portales de difusión científica y en los grandes medios sobre el fenómeno? Quien mejor que el periodista y divulgador escéptico Luis Alfonso Gámez para responder a estos cuestionamientos.

Ciencia del Sur conversó brevemente con el comunicador científico, defensor del pensamiento crítico y una de las caras más visibles en la lucha contra la pseudociencia en España. Alfonso Gámez es periodista, conocido por la popular serie española Escépticos y por el portal Magonia, trabaja como periodista de ciencias de El Correo de Bilbao. También es fundador del Círculo Escéptico, de España.

Entre sus libros, figuran: El peligro de creer (2015), La cara oculta del misterio (2010) y Crónicas de Magonia (2012), y coordinó la obra colectiva Misterios a la luz de la ciencia (2008), de la Universidad del País Vasco.

«El nombre ‘superluna’ fue acuñado por un astrólogo en 1979 y los medios de comunicación lo usan a menudo para describir lo que los astrónomos llamarían una luna llena de perigeo: una luna llena que ocurre cerca de o en el momento en que la Luna está en su punto más cercano en su órbita alrededor de la Tierra», asegura la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA).

«El término da preferencia a la alineación geométrica de Sol-Tierra-Luna y permite la ocurrencia de perigeo en un período de tiempo más amplio que el instante real de perigeo (hasta aproximadamente dos semanas, que es casi la mitad de la órbita de la Luna)», según la NASA.

-¿Es un engaño divulgar exageradas noticias sobre la superluna?

Depende de cómo se haga es mal periodismo. Si se da crédito a la existencia de la superluna como algo extraordinario, es sensacionalismo. Superluna es un término inventado por el astrólogo estadounidense Richard Nolle en 1979 en un artículo publicado en la revista Horóscopo. Es un término astrológico.

De hecho, según Nolle, las superlunas están asociadas con grandes huracanes, erupciones volcánicas y terremotos, algo que no es cierto. Lo que se llama desde hace unos años en los medios superluna no es otra cosa que la luna llena de perigeo, es decir, cuando esta se encuentra en su punto de la órbita más cercano a la Tierra.

El periodista Luis Alfonso Gámez condujo el programa «Escépticos». (Magonia.com)

-¿Qué se recomienda para difundir noticias de este tipo de eventos astronómicos durante estos días?

Recomiendo no caer en afirmaciones exageradas, del estilo de “no volverá a ver la Luna así en X años” porque son sencillamente falsas. Coja una naranja y póngase a 3 metros de ella. Es el equivalente a la Luna en el punto más lejano de su órbita.

Para simular lo que pasará una noche de superluna, acérquese a la naranja 40 centímetros y vuelva a echarle una mirada. Comprobará lo difícil que es notar el cambio de tamaño. Pues lo mismo ocurre con la Luna de estas noches y, si le dicen en la tele lo contrario, le están mintiendo.

-¿Existe sensacionalismo sobre eventos científicos o desarrollos tecnológicos en los medios de prensa?

Sí, claro. Hay medios y medios, y periodistas y periodistas. Los hay que caen en el sensacionalismo voluntariamente y los hay que lo hacen porque carecen de conocimientos. Los primeros son irrecuperables. Los segundos pueden aprender con el tiempo.

-¿La pseudociencia también sigue copando los medios de prensa a su modo de ver?

Sí, y el ejemplo de la superluna es evidente. Pero también están, y son mucho más peligrosos, todos los vendedores de remedios mágicos -pseudoterapias como la homeopatía o la acupuntura-, de dietas milagrosas y de amuletos.

Hay mucha gente ahí fuera que quiere hacerse con nuestro dinero vendiéndonos milagros cuando los milagros no existen.

Apenas perceptible es la diferencia entre el apogeo y perigeo de la Luna con respecto a la Tierra. (NASA/JPL-Caltech)

-¿Está Iberoamérica imbuida tanto en la cultura científica como en la sociedad del conocimiento?

En Iberoamérica, como en el resto del mundo, necesitamos más Cultura, con mayúsculas, y más pensamiento crítico. No es fácil, pero tenemos que aprender a sentarnos a pensar y no creernos las cosas inmediatamente y menos porque las diga alguien de  renombre. Nunca deberíamos seguir las recomendaciones publicitarias de un famoso. Nunca.

Y siempre deberíamos pedir las pruebas de todo. Si alguien dice que cura el cáncer con terapias sin validez científica probada o hace otro tipo de afirmación extraordinaria, que lo demuestre. Hasta que no lo haga, no le creamos. Así evitaremos caer en las garras de peligrosos estafadores.

 

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Director ejecutivo de Ciencia del Sur. Estudió filosofía en la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y pasó por el programa de Jóvenes Investigadores de la UNA. Tiene diplomados en filosofía medieval y en relaciones internacionales.
Condujo los programas de radio El Laboratorio, con temática científica (Ñandutí) y ÁgoraRadio, de filosofía (Ondas Ayvu).
Fue periodista, columnista y editor de Ciencia y Tecnología en el diario ABC Color y colaboró con publicaciones internacionales. Fue presidente de la Asociación Paraguaya Racionalista, secretario del Centro de Difusión e Investigación Astronómica y encargado de cultura científica de la Universidad Iberoamericana.
Periodista de Ciencia del Año por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (2017). Tiene cinco libros publicados.

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