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La mente humana es pródiga en encontrar patrones. Creemos ver formas de objetos cotidianos en nubes o sombras, llegamos incluso a reconocer rostros o fisonomías de supuestas divinidades en manchas de humedad en paredes y otros tipos de superficies. Este fenómeno que se produce en nuestro cerebro recibe el nombre de pareidolia.

Por otro lado, la naturaleza muestra ciclos o patrones reales que también llaman notablemente la atención a nuestra curiosidad. Ya muy temprano en la historia los cazadores y recolectores se habían percatado de la periodicidad de los ciclos lunares o del cambio de las estaciones.

Sin duda, la Luna, sus fases y eclipses, así como el Sol con sus equinoccios, solsticios y eclipses estimuló fuertemente el cerebro de los antiguos humanos, tanto así que desarrollamos las herramientas de cálculo necesarias para predecir los eventos astronómicos.

Hay evidencias de que en Caldea ya podían predecir eclipses 700 años antes de la era común (AEC). La tablilla BM 71537 contiene una lista de eclipses y predicciones de eclipses desde al menos el año 377 hasta el año 319 AEC. Esta clase de hechos nos habla de cómo una incipiente astronomía empuja de a poco el desarrollo del conocimiento humano.

Caldea y Babilonia no fueron casos aislados, lo mismo ocurrió en China y en toda la zona de influencia de los mayas. Estas civilizaciones pudieron calcular y predecir con una enorme precisión ciclos lunares y solares, así como conjunciones planetarias y otros fenómenos celestes.

Ya en la América colonial se destacó un astrónomo jesuita llamado Buenaventura Suárez. Suárez realizó sus observaciones desde las reducciones jesuíticas y publicó sus resultados en su famosa obra Lunario de un Siglo. El Lunario contiene datos sobre el Sol, la Luna, las conjunciones, oposiciones y eclipses que arrancan en enero de 1740 y finalizan en diciembre de 1841.

Almanaque Astronómico, publicado por el Club de Astrofísica del Paraguay y el Centro Paraguayo de Informaciones Astronómicas, de la mano de Waldemar Villamayor-Venialbo.

Mucho más cerca de nosotros en el tiempo, Don Waldemar Villamayor-Venialbo editó en2012 el Almanaque Astronómico, una obra única y monumental en nuestro país.

El almanaque contiene “Datos para Astronomía, Ciencias del Espacio, Ciencias Geográficas, Navegación y aplicaciones afines” según su propia presentación.

Waldemar es un astrónomo aficionado que preside actualmente el Centro Paraguayo de Informaciones Astronómicas (CPIA). Su trabajo abnegado y silencioso ha puesto a nuestro país en el mundo de la astronomía profesional; con un gran empeño ha logrado que una decena de asteroides lleven oficialmente nombres paraguayos. Estos nombres fueron propuestos a la Unión Astronómica Internacional y oficializados por el Minor Planet Center.

Todos estos esfuerzos por realizar observaciones, llevar un detallado registro de ellas y crear las matemáticas necesarias que nos permitan conocer los objetos celestes, han llegado a tal punto que en la actualidad podemos predecir con enorme exactitud los fenómenos astronómicos. Las estrellas y los planetas dejaron de ser ya hace mucho tiempo dioses que se movían arbitrariamente por la bóveda celeste.

Mucho de ese conocimiento científico lo podemos aprovechar los aficionados a la astronomía y el público en general para conocer mejor el firmamento y los eventos que se producirán en el cielo.

Usualmente llamamos efemérides a las cosas que podemos observar o a los eventos que ocurrirán en un periodo de tiempo. A continuación, algunas para el mes de junio de este año.

01 de Junio

Cúmulo Globular de Hércules que podrá ser observado con binoculares. (Nasa.gov)

El Cúmulo Globular de Hércules (M13): se podrá observarlo con binoculares cerca de la medianoche. El cúmulo puede ser ubicado a mitad de camino entre las estrellas Vega y Arturo. La Luna está en cuarto creciente.

03 de Junio
Aproximación cercana de Venus y Urano, ambos planetas estarán separados 1º41’. Venus con magnitud -4.3 y Urano con 5.9. Observar antes de que salga el Sol en dirección Este.

Júpiter y la Luna también estarán muy próximos, la separación será de 2º11’. Júpiter con magnitud -2.2 y la Luna con -12.2. Se pueden observar desde las primeras horas de la noche hacia el Este.

05 de Junio
El cometa C/2015 V2 (Johnson) según los pronósticos alcanzará su nivel más brillante, en torno a la magnitud 7.1. Estará a una distancia de 1.65 UA del Sol y a 0.82 UA de la Tierra. Se podrá observar por debajo de la Luna, cerca de la estrella Arturo alrededor de las 18:00 horas.

09 de Junio
Luna llena.
El planeta Saturno y nuestro satélite completamente iluminado se encontrarán en la constelación de Ofiuco. Saturno con magnitud 0 y la Luna con magnitud -12.5. La Luna sale ese día alrededor de las 19:00 horas.
Ambos objetos podrán ser observados a lo largo de toda la noche.

15 de Junio
Saturno en oposición, el planeta de los anillos estará de frente al Sol visto desde la Tierra. El Sol, nuestro planeta y Saturno unidos por una línea recta imaginaria. Cuando un planeta está en oposición es el mejor momento para observarlo, ya que alcanza su máximo brillo y se lo puede ver a lo largo de toda la noche. Saturno sale aproximadamente a las 18:00 horas por el Este.

16 de Junio
En la constelación de Acuario se encontrarán la Luna y el Planeta Neptuno. Nuestro satélite con magnitud -12 y Neptuno con 7.9, observar luego de la media noche.

17 de Junio
La Luna en cuarto menguante.

21 Junio
Solsticio de Invierno a las 00:24 hora paraguaya.
El Sol alcanza su latitud más septentrional dando inicio al invierno en el hemisferio Sur. El día del solsticio tendremos la noche más larga del año. En el firmamento nuestra estrella llegará a su menor altura medible a lo largo del año durante el medio día.

El Sol saldrá a las 6:35 de la mañana y se pondrá a las 17:09, tendremos una duración del día de 10 horas y 33 minutos. El solsticio se producirá justo cuando el Sol esté sobre la ciudad China de Shenzen, en ese punto la velocidad de rotación la Tierra será de 1868,9 kilómetros por hora.

24 Junio
Luna nueva.

Consideraciones generales

Estos son algunos de los eventos astronómicos observables durante el mes de junio. El invierno suele ser la mejor época del año para mirar el cielo, porque las noches son oscuras y el aire está limpio. En invierno también la zona del centro de nuestra galaxia está sobre nuestras cabezas, así que tenemos numerosos objetos al alcance de binoculares y pequeños telescopios.

En relación a los objetos celestes, en astronomía llamamos magnitud a la intensidad de brillo de un objeto. La magnitud tiene la particularidad de que a mayor valor numérico, menor brillo. Existen varios tipos de magnitudes, pero aquí a no ser que se diga lo contrario, nos estaremos refiriendo a la magnitud aparente.

Por ejemplo, la Luna Llena tiene una magnitud de -12.6 mientras que actualmente el planeta Saturno tiene una magnitud 0.0. El ojo humano es capaz de ver a simple vista objetos con magnitud 5 (en algunos casos magnitud 6), pero todo esto depende mucho de la polución lumínica y de la calidad de la vista del observador.

Para verificar la posición de los objetos astronómicos descriptos en las efemérides se pueden usar aplicaciones o programas planetarios para diversas plataformas, celulares, tabletas o computadoras.

Buenos cielos para todos.

 

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