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Juan Daniel Rivaldi Chávez es ingeniero químico, graduado de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA, 1998), realizó una especialización en Biotecnología Industrial (AIST-JICA, Japón, 2001). Cursó una maestría en Biotecnología Industrial (Universidad de San Pablo, 2008) y un doctorado en Microbiología Aplicada del Programa de Biotecnología Industrial (Universidad de San Pablo, 2012).

Realizó trabajos de investigación en la Facultad de Ciencias y Facultad de Farmacia de la Universidad de Lisboa y en el Laboratorio Nacional de Energía y Geología de Portugal (2010 y 2012). Fue posdoctor en el Departamento de Ingeniería Química de la Escuela de Ingeniería de Lorena de la Universidad de San Pablo y docente del curso de Ingeniería Ambiental de la misma institución entre 2015 y 2016.

Desde 2002 es profesor de la Facultad de Ciencias Químicas de la UNA. Trabaja principalmente en aprovechamiento de subproductos agroindustriales para la obtención de bioproductos de interés comercial y actualmente es responsable de un proyecto de obtención de biodiésel financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), elaborado y aprobado inicialmente por la ingeniera química Edelira Velázquez.

El Dr. Rivaldi conversó con Ciencia del Sur sobre el potencial de la biotecnología para el desarrollo socioeconómico de Paraguay, así como sobre los esfuerzos recientes para impulsar la producción científica.

¿Qué es la biotecnología industrial?

Es la rama de la ingeniería que combina la ingeniería química, biología, química y  bioquímica con el objetivo de aplicar organismos vivos y sus derivados para la obtención y/o modificación de bioproductos de interés comercial (moléculas químicas, alimentos, enzimas, vacunas, estimuladores de crecimiento, entre otros), mediante procesos conducidos en condiciones más amenas y sustentables que aquellas encontradas en la industria química tradicional.

¿Cómo puede la biotecnología industrial ayudar al crecimiento del país?

En Paraguay existen varias oportunidades que pueden ser aprovechadas y mucho de ello depende de la gestión adecuada de recursos financieros y humanos por parte de actores del sector público y privado.

En nuestro país, por ejemplo, existen miles de toneladas de residuos agroindustriales que podrían ser fuente de carbono y energía para la obtención de bioproductos bajo el concepto de biorrefinerías.

En este sentido, muchas industrias podrían acoplar unidades que procesen residuos o subproductos líquidos o sólidos para que por acción de procesos físicos, químicos y biológicos, se transforme dicho material en productos de mayor valor agregado como biocombustibles, incluyendo biogas, butanol, aceite microbiano para la obtención de biodiésel; obtención de proteína, probióticos, biosurfactantes, bioplásticos, entre otros.

Estos son algunos de ejemplos de la biotecnología y sus potencialidades. Considero que Paraguay debe explorar la combinación de la biotecnología y agroindustria como motor de desarrollo económico y social, aumentando su competitividad a nivel regional y global.

Debemos aprovechar la biodiversidad para la búsqueda y obtención de nuevos productos de interés comercial e industrial,  para ello se debe estimular aún más la investigación científica y desarrollo tecnológico, optimizando los recursos financieros y aumentando la fijación de investigadores.

¿Qué necesita nuestro país para desarrollar este sector?

En las últimas décadas, en prácticamente todo el mundo se ha generado gran expectativa en relación al desarrollo de la biotecnología industrial y sus aplicaciones para la resolución de problemas cotidianos.

Nuestro país viene despertando del letargo en ciencia y tecnología mediante iniciativas del CONACYT y otras instituciones que impulsan lo que denominamos tecnologías transversales, en la que se incluyen la biotecnología, nanotecnologías, tecnologías ambientales y  tecnologías cognitivas.

Sin embargo, es menester establecer sistemáticamente políticas para el desarrollo de este sector, estimulando aún más la producción de conocimiento en áreas consideradas estratégicas como la de tecnologías limpias, biotecnología ambiental e industrial.

Otra iniciativa, Biotecsur, establecida con el apoyo de la Unión Europea, busca estimular la I+D+I de la biotecnología en el MERCOSUR, mediante la formación de gestores en biotecnología y desarrollo de proyectos de innovación en este campo. Todas estas iniciativas se complementan y promueven la biotecnología como herramienta de desarrollo.

Por otro lado, considero que sería importante la creación de centros especializados o institutos de biotecnología, sean estos dentro de instituciones que ya desarrollan actividades en el área o mediante la creación de centros independientes, con laboratorios de tipo multiusuarios, de modo a concentrar esfuerzos y recursos económicos.

Igualmente importante sería la creación de la carrera de investigador científico y tecnológico, a semejanza de la Argentina, donde exista la posibilidad de ingreso a carrera de investigador (no docente), siendo posible ascender dentro de un escalafón.

«Recordemos que la investigación científica es competitiva, y el tiempo se traduce en patentes, negocios y publicaciones»

En Paraguay CONACYT cuenta con un programa de vinculación de científicos y tecnólogos para el fortalecimiento del capital humano, que permite la incorporación de investigadores a Instituciones de Enseñanza Superior (IES) o institutos, así como también el programa de repatriación de científicos. Sin embargo, esta vinculación y apoyo generalmente tienen plazo definido, con pocas garantías de vinculación permanente con dichas instituciones.

La falta de la carrera de investigador de tiempo completo, principalmente en áreas como la biotecnología, podría dar lugar, en los próximos años, a la fuga de profesionales que se vienen formando en el país o aquellos que fueron adjudicados con una beca del Estado (Becal) y regresan al país.

El Estado podría promover aún más la biotecnología como ciencia y como negocio mediante la promoción de incubadoras de empresas del sector, ofreciendo mayor capacidad técnica, gerencial, administrativa y de infraestructura a emprendedores. Igualmente importante sería estimular la creación de empresas junior de gestión en biotecnología en IES como semilleros de futuros emprendedores para dicho sector.

Respecto a la función del investigador, un factor que debe ser atendido es la sobrecarga administrativa a la que son sometidos, ya que esto influye de forma profunda en el desempeño o producción.

Recordemos que en Paraguay el investigador tiene roles de docente, administrador y orientador, lo que conlleva esfuerzos extraordinarios. De esta forma, los organismos deberían ser facilitadores de la gestión financiera y administrativa, posibilitando el máximo desarrollo de la capacidad investigativa.

Por ejemplo, en países como Estados Unidos o Brasil, el investigador es responsable de la compra de equipamientos e insumos para el laboratorio (compra directa), no siendo necesario pasar por otras instancias o procesos licitatorios engorrosos que reducen el rendimiento y aumentan los tiempos para investigar. Recordemos que la investigación científica es competitiva, y el tiempo se traduce en patentes, negocios y publicaciones.

 

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Columnista de Ciencia del Sur. Bioquímico por la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Asunción, UNA. Del 2004 hasta la fecha trabaja en el desarrollo y gestión de la investigación, innovación y transferencia tecnológica en la Universidad Nacional de Asunción. Recibió una mención de honor como divulgador por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología en 2017. Es el vicedirector de Ciencia del Sur.

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2 COMENTARIOS

  1. Excelente entrevista! El Dr. Rivaldi señala claramente dos puntos de crucial importancia para el desarrollo del país, por una parte la necesidad de focalizar el desarrollo científico con el apoyo tecnológico sobre problemas nacionales, estableciendo alianzas estratégicas con las industrias, punto fundamental si queremos transitar hacia la economía del conocimiento; además destaca la actual sobrecarga administrativa que tenemos los investigadores, tema que debería ser revisado por la administración pública especialmente en el financiamiento de proyectos del Conacyt.

  2. Estoy estudiando Licenciatura en Biotecnologia en Brasil y como paraguaya me gustaria trabajar por el desarrollo de mi pais y esta informacion me hace ver la importancia y la oportunidad que puedo tener en Paraguay.
    De hecho que en nuestro pais falta apoyar el crecimiento cientifico ,de tal manera llegar a las soluciones medio ambientales que estan causando daño y claro! entre otros muchos aspectos que pueden ser mejorados.

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