Consejero de FEPRINCO: «Existe mala gestión e incapacidad en CONACYT»

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Ricardo Felippo
El Dr. Ricardo Felippo Solares es consejero del Conacyt desde al menos 2013. (Facebook)
6 min. de lectura

 

En entrevista con Ciencia del Sur, el Dr. Ricardo Felippo, químico de formación y consejero titular ante el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) por parte de la Federación de la Industria, la Producción y el Comercio (FEPRINCO), negó que CONACYT esté politizado. No supo individualizar proyectos con conflictos de intereses, pero aseguró que hay propuestas «ridículas» y que existe una mala gestión interna e incapacidad administrativa.

Durante las sucesivas crisis por las que ha atravesado el Conacyt en los últimos meses, unas de las voces más presentes en el consejo de 15 miembros ha sido la del Dr. Felippo, representante de una de las entidades que conforma la mayoría no científica del órgano colegiado. En abril, pese a la inexistencia de denuncias formales, apoyó la propuesta de que los proyectos de investigación sean «filtrados» por los consejeros antes de pasar por los evaluadores internacionales especializados. Este cambio fue ampliamente rechazado por la comunidad científica como un intento de politizar los fondos y atentar contra la libertad académica. También ha sido crítico de la gestión del Ing. Luis Lima Morra al frente del Conacyt por casos como el pago indebido de subsidios a investigadores y el presunto tráfico de influencias en la adjudicación de fondos.

El Dr. Felippo conversó con Ciencia del Sur acerca de sus cuestionamientos y el rumbo de la institución. La entrevista ha sido editada para mayor claridad.

 

En una nota del 14 de junio remitida al Ing. Lima, presidente del CONACYT,  usted y otros consejeros enumeran varios temas cuestionados y denunciados dentro de la institución. Para empezar, ¿de qué se trata “la percepción de conflictos de intereses en varios proyectos adjudicados”?

Hay miembros del consejo que, aparte de ocupar este cargo, también lo hacen en lo que llamamos cargos ejecutivos. Por ejemplo, en comisiones donde se estudian sobre los proyectos o los investigadores. Si yo presento un proyecto y otra vez en el consejo pasa a un sector donde se tiene que investigar y yo también estoy sentado en la mesa del proyecto, es conflicto de intereses muy grave.

¿Puntualmente a quién se refiere?

Yo acuso principalmente al mismo presidente de la institución, que no puede estar representando a las universidades privadas, entre ellas la que está dirigiendo. Eso no es correcto. Está en la misma ley del funcionario público y tenemos varias legislaciones sobre eso. Lo que pasa es que en el CONACYT los consejeros no percibimos sueldo ni ninguna remuneración. Sin embargo, mantenemos las obligaciones como los funcionarios públicos. No tenemos los derechos que nos dan el sueldo, pero sí tenemos las mismas obligaciones que el funcionario público.

¿También se benefician a asociaciones de funcionarios públicos?

Está el caso de la Universidad Nacional de Caaguazú, que se presenta desde una asociación de funcionarios y se beneficia con los montos que les damos para investigaciones. A mí personalmente no me cuadra, porque es la institución pública la que tiene que solicitar los fondos. Se le debería dar a la Universidad Nacional de Caaguazú, como se le da a la de Pilar y a otras del interior, pero no a la asociación de funcionarios.

¿De qué se trata “la desinformación al pleno del consejo sobre los requerimientos solicitados por el Poder Legislativo” (nota del 14 de junio)?

La Cámara de Diputados solicitó un sinnúmero de informes, también el Senado lo hizo por su lado. Esos informes que son solicitados al CONACYT deberían ser informados a los miembros del consejo, porque nosotros no lo sabemos.

Me tocó a mí, cuando me crucé con un senador –y sin conocerme– me dijo que los pedidos de los informes no tenían ninguna respuesta. Me quedé sorprendido. Es un caso así, en el que los miembros del consejo tenemos la obligación de estar informados.

Necesitamos estar informados de todo, porque al final somos los responsables de lo que ocurre. Nosotros le espetamos al presidente del CONACYT de cómo no nos informó de que senadores y diputados estaban solicitando informes y no lo sabíamos.

Había reuniones informativas y parecía que todo estaba funcionando perfectamente. Todos los miembros estábamos orgullosos de estar en este consejo, porque todo era trasparente y correcto. A partir de algunas publicaciones que hacían ustedes y luego otros diarios fue cuando personalmente me puse a ver qué proyectos teníamos y allí nos dimos cuenta de que los proyectos contaban con serias falencias. Ahora dimos un giro de 180 grados.

Para ser precisos, ¿cuál es la «asociación adjudicada con varios proyectos» que intentó malversar fondos y de qué manera (nota del 14 de junio)?

No tengo los nombres exactamente, pero… yo te respondo que si estudiáramos todos los proyectos, muchísimos de ellos tienen esa condición de malversación. No tienes idea.

Hay un proyecto que recuerdo que nombra a la Asociación Rural del Paraguay. Yo hablé con el presidente de la asociación y le consulté si la asociación permitió a esa persona que presentó el proyecto dar el nombre de la institución, cosa que está prohibida. Esa persona hace un estudio sobre las alambradas eléctricas, donde se podía evitar que los depredadores invadan áreas de pasturas y se pongan en peligro a los animales.

Eso para mí es una pretensión de robo, porque un felino, un animal, tiene la posibilidad de pasar por una alambrada eléctrica perfectamente. Las alambradas son exclusivamente para animales de patas rígidas. Entonces desde ahí es malversación o robo, es una intención de obtener fondos de manera incorrecta. Y fue evaluado por extranjeros como proyecto de más de 90 puntos. Es donde digo que tenemos muchas cosas que ver y registrar. Para empezar, ¿quiénes son esos evaluadores extranjeros, quiénes son esos señores que leen y califican con 90 puntos un proyecto ridículo como este?

¿De cuánto tiempo es la demora para someter Prociencia a la evaluación solicitada por el Fondo para la Excelencia de la Educación e Investigación (nota del 14 de junio)?

Ya se estuvieron enviando lo solicitado por FEEI, solo que hay que estudiar un poco, porque es muy difícil pretender que todas las cosas se hagan con un plazo de tiempo. Si yo le mando unos 20 proyectos a un evaluador extranjero y le digo que me los tenga listos para el lunes, es muy difícil. Estas personas trabajan con la mente. No puedo decirte exactamente cuánto demoraría.

Según la información que usted maneja, ¿a qué se debe esa demora?

Esas demoras se deben a problemas internos del CONACYT, que estamos tratando de corregir. Hay muchas cuestiones internas que se deben corregir, como los pagos mal registrados. Existe una mala gestión interna, una incapacidad por parte del responsable de la administración.

¿Por el Ing. Lima dice?

Bueno, él es el presidente y es responsable de a quién pone como administrador. A lo que me refiero más es a la gente de administración. Para mí son problemas de incapacidad, de falta de responsabilidad y de control. Hay un sistema de control interno y externo; ninguno de los dos funciona.

Entonces, hay que comenzar a sacar a esas personas porque es evidente que no sirven. Como es una institución estatal no se puede, pero si esto pasara en mi institución yo les echaría a todos.

Evidentemente cuando hay una falla de esta envergadura, y ya desde hace un año y medio, allí hay un problema administrativo muy serio. De hecho, está ya suspendido el administrador responsable y el responsable de todos los envíos de los proyectos.

No le corresponde al consejo despedir gente que no trabaja con nosotros, pero los miembros del consejo ya tomaron consciencia y lógicamente no se puede sacar a toda la gente. Esto es un trabajo más lento, porque hay que poner nuevos sistemas a funcionar, nuevas personas a funcionar. No es fácil, pero se está haciendo.

En la sesión del 25 de junio manifestó que no confiaba en algunos funcionarios del CONACYT, incluyendo al presidente Lima, ¿por qué dijo eso y a qué se refiere que encontró trabas económicas por parte de Lima?

Me refería mucho a que el secretario ejecutivo de ese momento [Idelín Molinas, n.d.e.] había facilitado para que una de las organizaciones, en la que él estaba de fundador y su hermano como administrador, se le haya otorgado proyectos con sumas de miles de millones.

¿Cuáles son esos proyectos financiados por el CONACYT que usted cuestionó por estar vinculados a consejeros en la sesión de 23 de julio?

Cuestioné los proyectos que son para las universidades donde están los consejeros representados, pero no los individualicé.

¿Cuáles serían?

No recuerdo ningún proyecto ahora, lo que sí puedo decirte con seguridad es que he leído proyectos que me asustan, de quienes se tildan de investigadores. Hay proyectos que son totalmente ridículos.

En la época en que yo iba a la facultad, un investigador sí que era una persona que tenía ir a las bibliotecas para investigar sobre un artículo especial. Pero hoy con internet, el investigador se sienta frente a una computadora 60 a 80 horas y saca un artículo, y con eso ya pide que el CONACYT le otorgue Gs. 500 millones (US$81 mil). Eso es una burla.

De los 400 y tantos proyectos que tenemos, casi todos solicitan G. 500 millones, una locura. Los proyectos que se mandan hacer en el extranjero deberían tener una opinión de investigadores nacionales o miembros del consejo. Se tiene que evaluar si realmente eso cuesta estar frente a una computadora.

Ciencia del Sur publicó que, del rubro de ferias y lo relacionado a divulgación científica, el CONACYT gastó este año el 84% de su presupuesto solamente en la Expo de Mariano Roque Alonso. Sobre esto, en la sesión del 16 de julio, usted aseguró no estar al tanto. Sin embargo, ya desde 2016 el CONACYT viene invirtiendo montos similares en esta única actividad. ¿En todos estos años usted no cuestionó o solicitó informe al respecto, no le llamó la atención en el presupuesto anual? ¿Por qué recién este año cuestiona este gasto exorbitante?

No me di cuenta ni los demás miembros del consejo, porque manejábamos el presupuesto general, no los detalles. Eso pasó.

Todo está englobado en los gastos del CONACYT, pero jamás hemos visto los gastos de la Expo detalle por detalle. Además, hay otra cosa de la cual no estoy de acuerdo, que es la de contratar organizaciones como la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), donde ellos son los encargados de todo. Entonces en el consejo no pasan esas cosas.

En el CONACYT hay una especie de secreto: el investigador es secreto, el nombre del investigador es secreto, todo porque nosotros teníamos que cuidar el trabajo de un investigador, pero yo no estoy de acuerdo en eso. Hay que rendir cuentas.

A su parecer, ¿falta mejorar la transparencia en el CONACYT?

Sí, porque hay mucho secretismo. Nosotros tenemos que controlarnos entre nosotros.

A su criterio, ¿están en riesgo los proyectos de Prociencia?

No, no están en riesgo los proyectos ni el programa. Lo que está en riesgo es el sistema, porque tenemos que ver y mejorar.

¿Existe o no politización en el CONACYT?

Gracias a Dios, no. Es más, existen miembros del consejo que se están preparando para ser políticos y yo les dije “si vos vas a ser político, te vas de esta casa”. Entonces, las cosas están claras.

La politización lo vemos en el CONACYT de Venezuela, uno de los mejores, que hoy es nada.

 

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2 Comentarios

  1. EL uso de las «cercas eléctricas» para el control de la depredación y otros problemas con la vida silvestre es un sistema AMPLIAMENTE UTILIZADO en lugares que tienen problemas con grandes felinos. Existe MUCHA bibliografía supervisada al respecto. Esta entrevista lo único que denota es exactamente el por qué gente como esta, no está capacitada ni en posición para evaluar proyectos de investigación porque no tiene ni idea de cómo es el sistema, ya que se implementa de manera diferente al utilizado para la ganadería. Si la pretensión es que estos representantes juzguen las investigaciones científicas con estas afirmaciones, la ciencia paraguaya está frita! Le recomiendo las siguientes lecturas al Sr: Cavalcanti et al. 2011 (Use of Electric Fencing and Associated Measures as Deterrents to Jaguar Predation on Cattle in the Pantanal of Brazil); El sitio de «PANTHERA» (https://www.panthera.org/cms/sites/default/files/Anti-Predation-Manual_English.pdf); Linnell, J. D., J. Odden, and A. Mertens. 2012. Mitigation methods for conflicts associated with carnivore depredation on livestock. Okello, M. M., and D. E. D’Amour. 2008. Agricultural expansion within Kimana electric fences and implications for natural resource conservation around Amboseli National Park, Kenya.

  2. CARTA ABIERTA

    Dr. Ricardo Felippo, Consejero
    Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
    Presente

    Lamento profundamente que, en su intención de llegar a la presidencia del CONACYT, utilice como medio la más baja escuela de la política paraguaya, la de desacreditar y desmeritar a los demás, haciéndose ver como el único salvador. Lamento más profundamente que el consejo del CONACYT se tome atribuciones de tener la última palabra en la adjudicación de proyectos, muchos de ellos que ni siquiera entienden. Usted mismo, con su testimonio, nos muestra como la investigación científica puede ser cercenada ante tan arbitraria decisión.

    Déjeme refrescarle la memoria de ese ridículo proyecto que busca la aplicación de técnicas antidepredatorias como estrategia para salvar la vida de jaguares en el chaco paraguayo: el proyecto se denominó “Evaluación de la viabilidad de diversas técnicas para la disminución de conflictos entre jaguares y ganado vacuno como estrategia de conservación de la especie Panthera onca”, bajo el código 14-INV-059 y fue ejecutado por la Wildlife Conservation Society (WCS- Paraguay) y la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Asunción (FACEN – UNA) durante los años 2015 a 2017. El proyecto evaluó la efectividad de tres técnicas (cercos eléctricos, cencerros y luces led) y fue realizado en establecimientos ganaderos del chaco seco, algunos de ellos, miembros de la Asociación Rural del Paraguay. Los investigadores responsables del proyecto fueron la Lic. Andrea Weiler, MSc. por FACEN-UNA (https://cv.conacyt.gov.py/publicar/cv…) y Laura Villalba por WCS (https://paraguay.wcs.org/es-es/nosotros/staff.aspx).

    Permítame aclararle, además, que no son los depredadores los que invaden áreas de pasturas, somos nosotros, los humanos los invasores, que cambiamos bosques por pasturas, que criamos carne en su hábitat, lo cual genera el conflicto cuando pumas y jaguares cumplen con su rol de depredadores. Por desgracia, esto culmina en la mayoría de los casos en la muerte de estos animales, y es la razón por la que el Jaguarete se encuentra en Peligro Crítico de Extinción en el país.
    Le comento, aunque no creo que le interese, que mediante la aplicación de estas tres técnicas en conjunto y un ajuste en el manejo del ganado, hemos logrado reducir las muertes por depredación de jaguares en los establecimientos donde trabajamos. Y se lo ejemplifico con Estancia San Juan del modo más breve posible:
    1. Determinamos las áreas de mayor incidencia de depredación de ganado.
    2. Determinamos la categoría de ganado más vulnerable.
    3. En conjunto con los productores seleccionamos las técnicas a ser utilizadas. Luego decidimos como y donde colocarlas.
    4. Redujimos las mortandades de más de 30 animales a menos de 8 en el año 2017 mediante la utilización de las técnicas.
    5. Analizamos las ventajas y desventajas del uso de cada una de ellas para que otros productores puedan aplicarlas.

    Lamento que estas técnicas, que actualmente se están aplicando en más de 180.000 hectáreas del chaco paraguayo, no sean tan novedosas como lo son efectivas. Pero son 180.000 manzanas comprometidas de producción amigable con depredadores donde estos, lejos de ser eliminados, son monitoreados. Ojalá que, a otros investigadores avivados como yo que pretenden robar al estado, les vaya así de bien.
    Y paso a reafirmar su declaración “un felino, un animal, tiene la posibilidad de pasar por una alambrada eléctrica perfectamente”, así como lo pueden hacer toros y vacas, ya que las cercas eléctricas no las matan (he visto vacas saltar de bretes cuando son sanitadas). Pero entonces ¿por qué no atropellan las cercas eléctricas? Pues, simplemente porque tienen un mal recuerdo de ellas, y prefieren evitarlas a no ser de vida o muerte. Eso mismo pasa con el jaguar y el puma, la cerca no es un impedimento, es un obstáculo y, a menos que estén muy hambrientos, lo evitan.

    Dados estos buenos resultados y sabiendo que las áreas Silvestres Protegidas son, por si mismas, insuficientes para la conservación del jaguareté, hemos presentado con Laura una nueva propuesta de investigación al CONACYT que nos permita afinar el uso de estas y otras técnicas. Ahora, sé que este no será financiado, por lo menos no tendrá su aprobación ya que obramos de manera incorrecta. Sinceramente espero que Usted no tenga la mayoría. Al menos me dio la alegría de saber que nos han puntuado con 90% (lo cual debería de ser confidencial), en la academia eso es calificación de 5, lo que me enorgullece.

    Y en vez de preguntarnos ¿quiénes son esos evaluadores extranjeros, ¿quiénes son esos señores que leen y califican con 90 puntos un proyecto ridículo como este?, la pregunta sería ¿por qué gente como Usted ocupa el cargo de consejero del CONACYT. ¿Cómo uno puede dictaminar sobre lo que no entiende? Eso es realmente, lo incorrecto, inmoral y deshonesto. ¡Necesitamos con urgencia un consejo científico en el CONACYT!
    Andrea Weiler
    C.I. 1.409.569

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