Rosa Degen, Andrea Weiler, Alejandra Recalde, Fabiola Román, Laura Mendoza y Mónica Ruoti fueron las invitadas especiales del evento de Ciencia del Sur. (Zoom)
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En una jornada amena, extensa y muy emotiva, varias investigadoras paraguayas inspiraron a la audiencia con sus historias de trabajo y vida, durante un evento que organizó Ciencia del Sur. En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, las científicas coincidieron en exigir mayor inversión en investigación y desarrollo.

Junto al panel, que duró más de dos horas, se realizó la presentación oficial del libro “Ciencia con rostro de mujer. Mujeres de la ciencia paraguaya” de Ariel Insaurralde Alviso, Eduardo Quintana y Nicolás Ayala. Un proyecto de tres años que muestra el camino desafiante de mujeres que hicieron y hacen ciencia en Paraguay.

Además de los responsables del libro, estuvieron Rosa Degen, catedrática investigadora y jefa de Botánica en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Asunción; Laura Mendoza, investigadora del Instituto de Investigación en Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Asunción y Premio Nacional de Ciencia en 2014 y Mónica Ruoti, investigadora del área de las ciencias sociales y directora de investigación en la Universidad Iberoamericana.

Además de Andrea Weiler, bióloga e investigadora del área de conservación de especies, Alejandra Recalde, bioquímica y divulgadora, y Fabiola Román, bióloga, divulgadora y actual editora general científica en Ciencia del Sur. Por último, también estuvo el dibujante César Eduardo, ilustrador del libro presentado.

¿Cuesta a las científicas de Paraguay liderar empresas o instituciones científicas? Fue la primera pregunta de nuestro medio. Ya metidos en el evento central la primera en responder fue Weiler, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNA, quien aseguró no haber tenido ningún problema por ser mujer, ya que no quedó fuera de una posibilidad de trabajo o de asumir un cargo.

“Mi carrera científica fue más lenta, porque le dediqué tiempo a acompañar al crecimiento de mis hijos hasta que ellos se volvieron un poquito más independientes, entonces tenía que compartir mucho tiempo con otras tareas. Pero sí, como investigadora de campo, te puedo decir que uno de los problemas grandes que tenemos es justamente la falta de seguridad y que siempre necesitamos que algún hombre nos acompañe y nos cuide en el campo», relató.

«Cuesta más llegar como mujer de repente y que te reconozcan en el campo el conocimiento que tenés y las capacidades de ser. Pareciera que el rol de la mujer sigue muy pegado a la casa y a la cocina», agregó Weiler.

Para Rosa Degen, cuando ingresó al equipo de investigación, en el Departamento de Botánica de la Facultad de Ciencias Químicas, estaban todas mujeres y no se sintió extraña. Reconoció que, para el trabajo de campo, una siente un poco de presión, porque es necesario contar con un hombre para ir a lugares y hacer investigación, que muchas veces son peligrosos.

La investigadora, que tiene en su haber algunos descubrimientos de especies, en la actualidad, el rol de la mujer realmente se ve muy cambiado, porque tiene muchos desafíos.

Equipos multidisciplinarios

Por su parte, Laura Mendoza aseguró que tampoco ha recibido discriminación. Sobre el trabajo en campo mencionó que los equipos de investigación son multidisciplinares y allí se apoyan todos, hombres y mujeres. Ya que así se llega más rápidamente a la meta, porque es imposible que una persona maneje todos los temas.

Señaló que lo que hace falta es invertir mucho más en ciencia, que allí sí se podría decir que todavía hay discriminación.

Mientras que Mónica Ruoti sostuvo que lo que existe hasta el momento es discriminación al área de ciencia de sociales y humanidades, no es mucha, pero sigue existiendo, sea por no hacer estudios experimentales o solo centrarse en la investigación básica. Resaltó que el desafío grande es no poder divulgar lo suficiente, porque entre atender la casa y el trabajo, esto dificulta el tiempo para invertir y publicar artículos.

Fabiola Román, quien actualmente está en Inglaterra, compartió también su visión y su experiencia, a la vez de reconocer ciertos privilegios para las generaciones actuales.

“Considero que esta generación es privilegiada, porque ya estamos caminando un camino, lo estamos recorriendo gracias a que las generaciones anteriores hicieron un arduo trabajo por las ciencias, cuando no se conocían nada. También tenemos el privilegio de formarnos, de tener una educación terciaria, de tener un apoyo familiar”, sumó.

Román no dejó de mencionar que en nuestro país a las niñas se les carga mucho, ya sea el trabajo de la casa o la responsabilidad de cuidar de la familia.

“Este libro no va a ser solo para mostrar a las niñas y a las jóvenes que pueden encarar una carrera científica. Ya no es como hace 30 años atrás, ya vemos la diferencia y eso es el reflejo de un gran esfuerzo que se fue haciendo durante todos estos años y ojalá que esto también sirva para que otras mujeres tengan también la misma oportunidad y el apoyo principalmente de los familiares”, puntualizó Román.

Alejandra Recalde, quien participó de la transmisión virtual desde Alemania, comentó lo sorprendida que se sintió, cuando su compañera en el país europeo tuvo permiso por maternidad lo pudo repartir con el padre del bebé, entonces ella podría seguir trabajando en el laboratorio.

“Eso es algo que, en Paraguay, por ejemplo, todavía ni siquiera se habla de que exista algo así. Ojalá sea una conversación que se pueda dar en el futuro, porque la sociedad paraguaya sigue siendo muy machista, lastimosamente, tanto hombres como mujeres. Entonces la mujer hoy en día ya no está solamente relegada al hogar, pero continúa teniendo ese rol y además de ese rol, tener que salir a trabajar también y encontrar su pasión y su identidad. Creo que es todo un desafío y solamente divulgando lo que hacemos y ganando espacio vamos a poder cambiar eso”, agregó.

Todas coincidieron en que uno de los desafíos mayores es contar con mayor presupuesto para hacer ciencia dentro del país y que más jóvenes tengan la oportunidad de dedicarse a la profesión científica.

Aportes al desarrollo intelectual

Al arrancar, el director de Ciencia del Sur y coautor de la obra, Eduardo Quintana, recordó una de las frases inspiradoras de la Premio Nobel de Química, en 2018, Frances Arnold:Lo que quiero hacer es alentar a las mujeres a asumir este desafío increíblemente emocionante y divertido de usar sus cerebros en beneficio de la humanidad, pero a través de la ciencia y la tecnología”.

Quintana puntualizó que con el proyecto de libro no se trató de idealizar a las investigadoras, sino relatar el trabajo, la formación y el aporte que hicieron desde Paraguay, con un contexto complicado y través de datos duros y hechos reales.

Durante su primera intervención, la profesora Rosa Degen, reconoció el arduo trabajo que realizan Ariel Insaurralde y otros compañeros de Ciencia del Sur, para concretar esta obra que honra y valoriza el trabajo de las mujeres científicas. También agradeció que esta obra coloque a las mujeres en el lugar que merecen estar, como incentivo para continuar luchando por sus espacios.

La obra “Ciencia con rostro de mujer. Mujeres de la ciencia paraguaya” fue gestada desde hace más de tres años y luego de muchas entrevistas y acercamientos para visibilizar la labor de mujeres científicas, se presenta con una narrativa original e ilustraciones a cargo del reconocido ilustrador de cómics César Eduardo.

“El origen del libro viene de la misma necesidad de atender y visibilizar críticamente lo que hacen las trabajadoras de ciencia en nuestro país. El nombre se debe a que precisamos ver quiénes son esas personas. Entonces lo que pensamos era, así como dice el nombre, transformar y visibilizar. Mostrar el rostro de la mujer en la ciencia, entonces incluimos allí datos abiertos, duros y objetivos para tratar de situarnos”, dijo Insaurralde.

“Estas científicas divulgadoras que aportaron al desarrollo intelectual de nuestro país en diferentes épocas, además, porque no solamente están las recientes, están también otras que ya pasaron y en varias áreas del conocimiento. Y obviamente no están todas, pero tratamos de incluir a las más destacadas. En este proceso pretender instalar un ciclo y tener varios tomos de lo que es ciencia, con rostro de mujer”, relató Insaurralde.

“Queremos visibilizar el trabajo que se hace, no solamente mostrar cuestiones que tengan que ver con los datos duros o los datos abiertos que hemos trabajado y analizado, sino que es también importante reconocer que se está aportando al conocimiento, porque para nosotros es fácil celebrar o decir festejemos el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la ciencia, pero, ¿quiénes son? ¿Dónde están? ¿Qué están haciendo? ¿Dónde se encuentran? ¿Por qué no son tan reconocidas en nuestro país, en nuestra sociedad?», cuestionó.

«¿Por qué, por ejemplo, sí se puede reconocer a personas de otras áreas como la política, el deporte, que sí tiene muchos seguidores, pero no de la ciencia? También hay, y esto es lo que hay que hacer hincapié, ¿verdad?, porque no estamos nosotros haciendo un festejo superficial, al aire. No, estas personas sí realmente aportaron no solamente a la creación de conocimiento mismo, sino a la educación científica y también a la divulgación científica, que son elementos fundamentales para que la cultura científica pueda desarrollarse en nuestro país”, agregó Quintana.

En el libro encontrarán a investigadoras de diferentes credos, ideologías, filosofías y líneas de trabajo. Y está dividido en áreas del conocimiento: ciencias médicas y de la Salud; ciencias sociales y humanidades; ciencias naturales y agrícolas; matemáticas; ingeniería y tecnologías; y filantropía, educación y divulgación.

Algunas de las imágenes, que contiene la obra, fueron compartidas a través de la transmisión en vivo, en la página oficial de Ciencia del Sur en Facebook, que se hizo el 10 de febrero, un día antes del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

En sus páginas se puede observar una genuina integración entre lo que es ciencia, historia, divulgación, narración no ficción y el arte del cómic para impactar a todas las edades y captar la atención de las próximas generaciones.

«La ilustración se puede conceptualizar más, fui pensando en lo que trabajan estas científicas, en sus entornos, en sus ideas y crearles un mundo alrededor, crear todo lo que abarca su día a día. Fue muy agradable, porque empezó como algo pequeño y al final formó parte de mi vida, porque me llevó todo un año trabajar con todo ello. Fue todo un arduo laburo», comentó el ilustrador César Eduardo.

Durante esta amena charla, las científicas compartieron acerca de sus inspiraciones y trabajos que actualmente desarrollan. También podrán conocer a fondo estos detalles a través del libro “Ciencia con rostro de mujer. Mujeres de la ciencia paraguaya”, que estará disponible oficialmente en marzo.

Es importante estar pendientes de nuestras publicaciones en las redes sociales y seguir el rastro para adquirir esta obra, que más allá de honrar a las mujeres que hacen ciencia en Paraguay, hace un llamado a la reflexión del espacio que ocupan estas mujeres en cada área y lo importante que es su trabajo para el desarrollo de nuestra sociedad. Si quieres acceder a una muestra del libro, puedes escribirnos a nuestro correo electrónico: [email protected]

La ilustración de las investigadoras estuvo a cargo del artista César Eduardo. (Zoom)

 

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