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En esta serie de tres reportajes, Ciencia del Sur examina uno de los pilares del sistema nacional de ciencia en Paraguay, el Programa Nacional de Incentivo a los Investigadores (PRONII). Esta primera entrega describe su estructura e historia; la segunda evaluará el alcance de sus objetivos y expondrá críticas desde la óptica de sus propios beneficiarios; y la tercera analizará el proyecto de Ley del Investigador Científico como el siguiente paso para el desarrollo y consolidación de la carrera científica en Paraguay.

En 2022 uno de los tantos desafíos de Paraguay en materia científica es elevar la cantidad de investigadores categorizados en el PRONII: hay apenas 432, la cantidad más baja desde 2017. ¿Podrá una nueva convocatoria elevar y mantener las cifras?

El PRONII nació en 2011 con el objetivo de que más científicos puedan ejercer la actividad en el país y estimularlos financieramente para que le dediquen más tiempo a la ciencia. Como su nombre lo dice, el PRONII es un apoyo a los investigadores, no un salario o sueldo.

“Surgió la idea de que aquella persona que hiciera investigación reciba un incentivo. Quien realice investigación y mentoría, reciba un poco más; y aquel que investigue, haga mentorías y otras actividades científicas, reciba un incentivo un poco mayor. Entonces el PRONII quedó estructurado de forma funcional: una, dos y tres funciones”, explicó a Ciencia del Sur el Dr. Christian Schaerer, quien participó de la creación del programa.

El sistema paraguayo tomó como modelo el uruguayo. Cuando se activó el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) de Paraguay, Uruguay prestó su plataforma gratuitamente para alimentar el sitio de currículos del CONACYT (CVPy), el cual es la base para evaluar a un investigador, aclaró Fátima Mereles, doctora en ciencias biológicas y una de las científicas parte del proceso de construcción de la iniciativa.

Como se menciona en su reglamento, el PRONII se enmarca en la Política Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación y está bajo la dirección del CONACYT. El incentivo que ofrece el programa busca estimular la formación y fortalecimiento de los investigadores como estrategia para la implementación de la carrera científica.

El PRONII se divide en cuatro áreas del conocimiento para facilitar el proceso de evaluación:

  • Ciencias agrarias y naturales.
  • Ingeniería y tecnología, matemática, informática y física.
  • Ciencias de la salud, biología animal y química.
  • Ciencias sociales y humanidades.

Así también, el programa cuenta con tres categorías de investigadores:

  • Activos: aquellos investigadores nacionales o extranjeros que residan en el país.
  • Asociados: investigadores paraguayos que no se encuentran en el país. Aunque pueden ser categorizados en niveles, estos no perciben incentivos económicos.
  • Eméritos: investigadores distinguidos en forma vitalicia.

En las categorías de investigadores activos y asociados, se desprenden los cuatro niveles ya conocidos del programa: nivel candidato, nivel I, II y III.

Cómo se financia el PRONII y cuánto cobran los investigadores

Incentivo del PRONII
Incentivo otorgado a cada investigador categorizado en el PRONII (Imagen: CONACYT).

El incentivo está financiado por el Fondo para la Excelencia de la Educación e Investigación (FEEI), el cual recibe un 30 % de los recursos del Fondo Nacional de la Inversión Pública y Desarrollo (FONACIDE), suministrado por la ley 3923/09 “que aprueba el acuerdo por notas reversales entre la República del Paraguay y la República Federativa del Brasil, relativo al valor establecido en el numeral III.8 del anexo C del tratado de Itaipú”.

Concretamente para el PRONII, el FEEI debe otorgar entre el 20 % y 30 % de sus recursos al programa, según el artículo 12, inciso g de la ley 4758 de la creación del FONACIDE.

El Programa Paraguayo para el Desarrollo de la Ciencia y Tecnología (PROCIENCIA) es el proyecto administrado por el CONACYT desde 2014 mediante el cual se recibe el dinero para el PRONII. Luego de 7 años y varios retrasos, el FEEI aprobó en 2021 PROCIENCIA II, la segunda fase del programa.

PROCIENCIA II tiene un plazo de ejecución hasta junio de 2027, según disponibilidad presupuestaria, por lo que el PRONII también contará con recursos durante este periodo, explicó Carmen Romero, directora ejecutiva del FEEI.

Hasta 2027, se presupuestó un total de G. 148.547.344.860 (US$22 millones) específicamente para el PRONII. Para 2022 están presupuestados G. 25.418.266.624 (US$3,7 millones), de los cuales ya se ejecutaron G. 123.516.114 (US$18 mil), menos del 1 % del total.

En 2018, el monto establecido mensualmente para el nivel candidato fue de G. 1.824.055 (US$267); para el nivel I, G. 3.126.994 (US$458); nivel II, G. 6.253.988 (US$915) y los del nivel III recibían G. 9.380.982 (US$1.370).

Para la última convocatoria del PRONII, finalizada en marzo de 2022, los montos de los incentivos para cada nivel serán presentados en el contrato y la resolución de la categorización tras las evaluaciones. Estos montos dependen de la disponibilidad de créditos presupuestarios.

El proceso de evaluación

Herib Caballero Campos
El Dr. Hérib Caballero Campos, miembro de la Comisión Científica Honoraria del PRONII (Foto: CONACYT).

Los criterios de evaluación para el ingreso son los requisitos que cada investigador postulante debe alcanzar para ser categorizado en alguno de los cuatro niveles del programa. Cada área del conocimiento cuenta con criterios diferenciados de acuerdo a los niveles.

Cuando un investigador o investigadora se postula al PRONII, debe actualizar su currícula a través de la plataforma CVPy. Además debe completar el formulario de la convocatoria a través del Sistema de Postulación a Instrumentos (SPI) de la institución.

En el formulario no se solicita que el investigador coloque el nivel por el cual postula; los pares evaluadores son quienes definen el nivel en el cual califica el investigador. Únicamente el nivel candidato es en el cual se cuenta con un periodo de permanencia, el cual es de hasta cuatro años. Luego de este tiempo, si el investigador no cuenta con los criterios para pasar de nivel, es dado de baja del programa.

Una vez que la convocatoria se cierra, las solicitudes de ingreso son evaluadas primeramente por la Comisión Técnica de Área (CTA) que corresponda de acuerdo al área del conocimiento del postulante. Los investigadores categorizados nivel I, II, III o eméritos pueden ser parte de las comisiones.

Como segundo paso de las evaluaciones por pares se encuentra el Comité de Selección, integrado por hasta tres miembros por cada área del conocimiento. Este comité realiza una segunda revisión de la evaluación hecha por la CTA.

Finalmente, la Comisión Científica Honoraria (CCH) presenta el acta del Comité de Selección al consejo del CONACYT para su consideración. La CCH es responsable de la coordinación del programa; cuenta con cinco miembros y son nombrados por un periodo de 3 años.

Hasta este año, está integrada por los doctores Luca Carlo Cernuzzi, María de Fátima Mereles Haydar, Osmar Antonio Centurión Alcaraz y Aníbal Herib Caballero Campos. Además, en representación del Consejo del CONACYT, forma parte la licenciada Diana Vera Valdez (miembro por la la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas).

Para la última convocatoria, se espera que el proceso de evaluación dure al menos seis meses y que la resolución de adjudicación de fondos sea presentada en noviembre de 2022.

Convocatoria con renovado reglamento

Webinario PRONII
El CONACYT celebró webinarios por áreas para incentivar las postulaciones (Foto: CONACYT)

Entre diciembre de 2021 y marzo de 2022 se realizó el último llamado para el ingreso y reingreso del PRONII. En esta convocatoria se modificaron los criterios de evaluación para las diferentes áreas del conocimiento y para los niveles. En total se postularon 915 investigadores, según confirmó a Ciencia del Sur la coordinadora del PRONII, Verónica Meza.

Estos nuevos criterios fueron analizados por los miembros de la Comisión Científica Honoraria (CCH), en conjunto con investigadores categorizados en los niveles II y III de las diferentes áreas. Luego se enviaron al consejo del CONACYT, donde se creó una comisión para revisarlo nuevamente, según mencionó el doctor Osmar Centurión en un encuentro virtual organizado por la institución.

“Fue un proceso realmente largo, muy detallado, muy pensado. Con la intención de facilitar el trabajo a las diferentes comisiones, a las Comisiones Técnicas de Áreas (CTA), la Comisión de Selección (CS) y la CCH, de tal forma a eliminar todo aquello que no aporte realmente o cree ciertas dudas sobre algún aspecto”, comentó.

Fue la primera vez que el reglamento se revisó y modificó desde sus inicios. Para la Dra. Mereles, es necesario evaluarlo cada cierto tiempo para seguir avanzando.

Uno de los cambios de este nuevo reglamento es la eliminación de la evaluación intermedia que anteriormente se realizaba. Mereles explicó que decidieron sacarlo porque no funcionó; muchas veces, los investigadores ignoraban las recomendaciones del instrumento.

Para los investigadores que postularon para ingresar al PRONII, se evaluará su producción científica durante los últimos cinco años, mientras que para los reingresantes se evaluará los últimos tres.

Evaluaciones a destiempo

El reglamento del PRONII estipula que se debe realizar una evaluación periódica de los investigadores categorizados en el programa para definir su permanencia. En el nivel candidato esta evaluación es cada dos años; en el nivel I, cada 3 años; nivel II, cada 4 años y el nivel III, cada 5 años.

Varios investigadores comentaron a Ciencia del Sur que el proceso de evaluación para la permanencia en el programa no cuenta con una calendarización anual, por lo que cada año se encuentran a la espera de que se comunique el llamado a esta evaluación.

Ya en 2019, los investigadores reclamaron la falta de gestión ante el atraso de estas evaluaciones, que incluso tuvieron un tiempo de espera de hasta 12 meses. Sobre los motivos de retrasos, Meza mencionó que el proceso de evaluación depende de la CTA, quienes también se encuentran con otras actividades laborales, académicas y científicas, por lo que muchas veces se dificulta que “culminen en tiempo y forma”.

Los investigadores firman un contrato tras la resolución de categorización (Foto: CONACYT).

En los últimos años, según los datos en la web del CONACYT, algunas evaluaciones fueron convocadas pasado el tiempo que correspondía.

En 2011 fue el primer llamado para el ingreso al programa. Luego, en 2013 se realizó un llamado para el ingreso y la permanencia en el programa.

En 2015 se convocó para el ingreso y la permanencia de los niveles candidato y nivel I.

En 2016 se llamó para la evaluación intermedia del nivel I, de permanencia de los niveles candidato y I, la evaluación intermedia del nivel II y la de permanencia del nivel III.

A partir de 2017 se realizaron dos convocatorias por año. En 2017 la primera fue para la evaluación intermedia de los niveles II y III. La segunda para el ingreso y reingreso al programa. Además, 2017 fue el último año en el cual se realizó un llamado para el ingreso y reingreso de los investigadores, anterior al convocado en diciembre de 2021.

En 2018 la convocatoria fue para la evaluación intermedia del nivel I y la permanencia del nivel I y II. La segunda fue un llamado para la evaluación intermedia del nivel III y la permanencia de los niveles candidato y II.

En 2019, se realizaron llamados para la evaluación intermedia del nivel I, II y III, así también para la permanencia de los niveles I y III.

En 2020 en la primera convocatoria se realizaron las evaluaciones intermedias de los niveles I y II, también las de permanencia para el nivel candidato y nivel II. Luego se convocó a la evaluación de permanencia de todos los niveles, con retrasos de un año y dos años.

Los últimos llamados, de 2021, fueron de permanencia para los niveles I, II y III, además del ingreso y reingreso.

Con respecto al futuro de las convocatorias al PRONII, el Dr. Cernuzzi mencionó en un webinario organizado por CONACYT que la perspectiva es tener una convocatoria de ingreso y reingreso al programa cada año en los próximos 3 o 4 años.

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Alejandra es reportera junior en Ciencia del Sur. Licenciada en periodismo por la Universidad Autónoma de Asunción, se desempeñó en distintas área de la comunicación para empresas y organizaciones internacionales. Fue una de las ganadoras del IX Premio Nacional de Periodismo Científico en 2019.

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