En Paraguay hay más casos de cáncer invasivo de pene que en Estados Unidos porque las lesiones precancerosas no se tratan a tiempo en nuestro país, según revela un estudio del Instituto de Patología e Investigación (IPI), de Asunción. Este y otros tres trabajos son presentados en el congreso anual de la Academia Estadounidense y Canadiense de Patología (USCAP 115th Annual Meeting), que se realiza a partir del sábado en San Antonio, Texas.
El congreso de la USCAP se centra, en esta edición, en la integración de la inteligencia artificial generativa y la patología digital en la práctica diaria, así como en la resolución de dilemas diagnósticos mediante la correlación entre la morfología clásica y técnicas moleculares avanzadas. En ese contexto, un grupo paraguayo presenta nuevos aportes.
Ciencia del Sur conversó con el Dr. Antonio Cubilla, investigador y director del IPI, quien explicó que uno de los trabajos se realizó en colaboración con el Instituto Oncológico de Barcelona (España) y la Universidad de Indiana (Estados Unidos). En Paraguay, participaron investigadores del Instituto Nacional del Cáncer y el Hospital de Clínicas de la Universidad Nacional de Asunción.
Integran el equipo los doctores María José Fernández Nestosa, Diego Sánchez, Lucila González, Ingrid Rodríguez, María Luisa Cabañas, Leticia Santacruz y otros, de las 3 instituciones.
Según Cubilla, que también es asesor científico de la Presidencia del Paraguay, se trata de un congreso calificado que cumple dos funciones principales. “Primero, entrenar a los jóvenes colaboradores que presentan los trabajos. Se enfrentan al público médico especializado, que hace preguntas y críticas importantes, que luego pueden mejorar la publicación final. Y segundo, para evidenciar el nivel de nuestros estudios”, señaló.
El evento es altamente competitivo, ya que alrededor del 70 % de los trabajos no son aceptados. “Nosotros presentamos ocho y quedaron cuatro. Estos trabajos tienen posibilidades de ser publicados, por lo que este filtro ayuda mucho. Es una estrategia para no perder tiempo en investigaciones que difícilmente lleguen a una publicación”, explicó.
Cubilla reconoce que los revisores pueden equivocarse, pero destaca la importancia del proceso crítico: “Somos respetuosos de los evaluadores porque son personas bienintencionadas, serias y, muchas veces, más preparadas que nosotros”.
Aunque los estudios paraguayos que se presentan en Texas no buscan ser “espectaculares”, sí aportan evidencia relevante.
En la primera investigación, los investigadores compararon los genotipos del virus del papiloma humano (VPH) en poblaciones de Estados Unidos y Paraguay, a partir de lesiones precancerosas del pene. El VPH presenta más de 30 genotipos —entre 20 y 23 detectables en el pene—, algunos de bajo riesgo y otros de alto riesgo, con valor pronóstico.
El estudio encontró similitudes y diferencias que podrían ayudar a explicar las variaciones geográficas en la incidencia del cáncer de pene entre el norte global y el sur global.
“Creemos que las diferencias son más ambientales y culturales que biológicas”, explicó Cubilla. “En el primer mundo, las lesiones precancerosas se detectan y se tratan. En Paraguay, muchas veces no se tratan y progresan a cáncer infiltrante. Lo que se mide es el cáncer infiltrante, por eso tenemos más casos”, sostuvo.
El investigador advierte que aún faltan datos para confirmar esta hipótesis: “Lo ideal sería comparar registros poblacionales que incluyan tanto lesiones precancerosas como cancerosas en ambos contextos”.
Según su proyección, en países como Suecia o Finlandia, cerca del 70 % de los casos corresponderían a lesiones precancerosas y el 30 % a cáncer invasivo, mientras que en Paraguay podría ocurrir lo contrario. Estudios previos con datos recabados de Francia sugieren esta tendencia, aunque con limitaciones.
Otro de los trabajos analizó casos de cáncer y lesiones precancerosas de pacientes de dos hospitales públicos paraguayos y en el IPI, utilizando el laboratorio como un “microcosmos” comparable a países del norte y los hospitales como representación de contextos del sur.
Los resultados mostraron que en el laboratorio se detectan significativamente más lesiones precancerosas, mientras que en los hospitales estatales predominan los casos avanzados, es decir, carcinomas infiltrantes. El pronóstico y la sobrevida de pacientes de los hospitales públicos, de niveles socio, económicos y culturales más vulnerables, muchos del área rural, es considerablemente peor.
“Corroboramos, a escala local, la dicotomía entre poblaciones de distinto riesgo”, señaló Cubilla. La incidencia estimada es de un caso por cada 100.000 habitantes en países del norte, frente a tres a seis por cada 100.000 en el sur.
La tercera investigación muestra que el cáncer de pene puede ser multicéntrico, es decir, aparecer simultáneamente en diferentes sitios, como el prepucio y el glande. Este hallazgo, aunque no es completamente novedoso, tiene relevancia clínica, ya que influye en las decisiones terapéuticas.
El cuarto estudio comparó cánceres primarios del glande y del prepucio, excluyendo tumores que afectaban más de una localización. Los resultados confirmaron una hipótesis sostenida por décadas de experiencia: los tumores del prepucio tienden a ser menos agresivos que los del glande, aunque con limitaciones en los datos disponibles y el seguimiento.
“Hubo una gran colaboración con el Hospital de Clínicas y el Instituto del Cáncer. Pusieron a disposición datos y materiales, que fueron enviados al laboratorio”, destacó Cubilla. Estos estudios duraron casi 2 años y deben esperar otros tantos para lograr alguna publicación.
También señaló que, en algunos aspectos, investigar en países desarrollados puede ser más complejo debido a regulaciones estrictas o severas: “Eso frena y perjudica la investigación y la libertad de los científicos, lo que en cierto modo se convierte en un privilegio en Paraguay”.
Reuniones para más estudios en Paraguay
Además, nos comenta el Dr. Cubilla, que en este congreso de San Antonio, tendrá 2 reuniones separadas, una con investigadores del Universidad de Indiana, donde iniciaron un proyecto sobre lesiones peneales precancerosas no relacionadas con el virus del papiloma humano, que son mas frecuentes en el Paraguay.
La otra reunión, de gran alcance para el futuro de los estudios del Paraguay, es una colaboración con investigadores del Memorial Sloan Kettering Cancer Center quienes ofrecieron financiar estudios moleculares de tumores peneales del Paraguay, que tienen un alto costo.
Uno de los investigadores, el Dr. Victor Reuter, vice-chairman de Patología de ese afamado hospital de cáncer, y uno de los colaboradores, aportará con sus fondos filantrópicos para el efecto. En estas instituciones, y especialmente en Nueva York, es frecuente el aporte financiero filantrópico para la investigación en cáncer, por parte de personas o familias de gran riqueza económica.
Estas investigaciones, según Cubilla, esperan determinar el perfil molecular de formas específicas de cáncer y delimitar, mediante una evaluación topográfica espacial microscópica, los límites entre los tumores que son producidos por un virus y los que no.
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Director ejecutivo de Ciencia del Sur y presidente de Ciencia del Sur EAS. Estudió filosofía en la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y pasó por el programa de Jóvenes Investigadores de la UNA. Tiene diplomados en filosofía medieval (Universidad Iberoamericana) y en relaciones internacionales (Universidad Interamericana). Se especializó en filosofía científica (Universidad Nacional de La Plata) y en museología (Universidad Autónoma de Asunción-AMUS).
Condujo los programas de radio El Laboratorio, con temática científica (Ñandutí) y ÁgoraRadio, de filosofía (Ondas Ayvu).
Fue periodista y columnista de ABC Color, donde fundó la sección de Ciencia y Tecnología y fue su editor . Fue presidente de la Asociación Paraguaya Racionalista, secretario del Centro de Difusión e Investigación Astronómica y encargado de cultura científica de la Universidad Iberoamericana.
Periodista de Ciencia del Año por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (2017). Tiene cinco libros publicados. También es director de MUPA: Voces de Museos y Patrimonios. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Ambiental 2025.











